Liga Profesional

River, Boca y una lucha histórica por el título

Historias de campeones y 'cebollitas': repasamos todas las veces que River y Boca pelearon cabeza a cabeza por el título local

Informe: River, Boca y una lucha histórica por el título

Ganamos, perdemos, lo importante es competir… Bancarse ser segundo también es ser campeón”, alguna vez se nos quiso inculcar desde un programa de televisión.

Sin embargo, el exitismo futbolero sigue impidiéndole a los hinchas el poder disfrutar ser el segundo mejor, sobre todo cuando el eterno rival es quien se queda con la corona.

Sólo 6 fechas restan para terminar la Superliga, y al mirar la tabla de posiciones, no puede dejar de rondar el morbo de ver a un River puntero, perseguido por un Boca a tres puntos, que implora por no seguir salando sus heridas.

Pesada mochila es la que debe cargar Russo en sus espaldas. Apenas jugó un partido y el fantasma de lograr un subcampeonato detrás del equipo de Gallardo acecha por toda la Ribera.

Los últimos mano a mano perdidos frente a River calaron hondo en el pecho Xeneize, por lo que soportar ser Cebollitas de su eterno rival sería una nueva pesadilla que desean no soñar. Pero al mismo tiempo, en la Boca tienen claro, que revertir la situación y conquistar la Superliga traería aire fresco y haría comenzar el ciclo Ameal-Riquelme-Russo, con el pie derecho.

Lo cierto es que a lo largo de la historia del fútbol argentino 8 veces el Millonario gritó campeón dejando en la segunda posición a Boca. La primera vez en 1945. La última en 2014, con Ramón Diaz en el banco.

Por el contrario, la inversa se dio en 10 oportunidades, la más reciente en la temporada 2016/2017, el primero de Guillermo en Boca.

El condimento extra que tendrá esta definición es que Marcelo Gallardo, el entrenador más exitoso en la historia de River, nunca pudo conseguir un campeonato local, lo cual será una motivación más para Napoleón, quien apuntará con todos los cañones a no dejar pasar esta oportunidad que acaricia desde tan cerca.

En los próximos días se irá definiendo esta nueva historia. Como siempre, el tiempo dirá. Y mientras el tiempo dice, el morbo ya empezó a jugar.

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