Liga Profesional

"Los que jugamos en la B con River envejecimos cinco años", manifestó Chiche Arano

Carlos 'Chiche' Arano, ex defensor de River y Racing, volvió a recordar lo que fue jugar el descenso con el Millonario en 2011

Los jugadores de River que descendieron(CARP)

Los jugadores de River que descendieron | CARP

Carlos Arano fue uno de los integrantes del plantel de River que descendió a la B Nacional en 2011 luego de una recordada promoción con Belgrano de Córdoba. Sin ir más lejos, Chiche se quedó en el plantel para afrontar el torneo de Segunda División.

"Haber descendido con River fue bravísimo. Para un deportista es algo horrible y para ese plantel fue 10 veces peor por todo lo que se generó y vino después, los que jugamos en la B Nacional con River envejecimos cinco años como mínimo", manifestó el ex lateral de Huracán y Racing, en diálogo con Radio Mitre.

Por su parte, Arano remarcó el trabajo de Juan José López, el técnico que tuvo que hacerse cargo de River en ese momento y no pudo evitar el descenso: "Lamentablemente J.J. López quedó marcado porque fue el entrenador de ese momento. A mi me pasaba que al no ser del riñón del club la gente a veces se la agarraba conmigo pero es algo normal en el fútbol. Tengo la conciencia muy tranquila de cómo entrené y la imagen que dejé durante los tres años que estuve", agregó.

Hace pocos días, Arano también habló con TNT Sports y recordó lo que significó aquel descenso: "No me arrepiento para nada, siempre quise jugar. Si vuelvo a estar en esa situación, volvería a pedir para jugar. A veces sale bien, a veces mal. En este caso salió mal. Nosotros estábamos muy confiados como equipo, estábamos muy bien porque nos había ido bien en el torneo. Sabíamos que teníamos la ventaja deportiva, pero tuvimos una mala noche en Córdoba. Hasta el momento del penal estábamos bien, pasándola sin sufrimiento, pero después del gol de penal cambió".

Y por último, recordó la invasión de los hinchas en la cancha de Belgrano: "Yo ya lo venía viendo y percibía un clima raro, pero nunca te lo imaginás. En esa jugada, Paulo Ferrari llevaba la pelota por la derecha y sentí una patada en la espalda. Me di vuelta y no lo podía creer. Había dos queriendo hacer un mano a mano o no sé qué. Por suerte, pensé y no reaccioné, porque me podrían haber expulsado. Lamentablemente, a la gente que entra, no podés tocarla", cerró.

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