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Selección

El recuerdo de De Paul sobre su lesión en el Mundial

Rodrigo De Paul recordó como fue el momento donde decidió arriesgar para los cuartos de final del Mundial.

Rodrigo De Paul tras la clasificación de Argentina a semifinales del Mundial

Rodrigo De Paul tuvo un problema muscular en la previa de los cuartos de final ante Países Bajos. El futbolista recordó como fueron los días previos al partido, la charla con el cuerpo técnico de la Selección Argentina y el valor que terminó teniendo el sufrimiento por haberse quedado con la Copa del Mundo en Qatar.

“Antes de jugar con Países Bajos me tenía que recuperar de la lesión en dos días. A 48 horas, caminé en la cinta y no sentí nada, me fui contento. El Enano me acompañó a que probara correr, miraba sentado en una pelota", comenzó De Paul recordando los momentos previos del cruce.

Siguiendo sobre este entrenamiento, reveló que comenzó a sentir dolor en la zona afectada: "Hice las primeras dos y vi que el profe se miró con el fisio. Las dos o tres que quedaban cerré los ojos y corrí 10 metros a velocidad. Me dolía, pero iba a aguantar. El problema era que el médico me dijo que había 80% de chances de que quedara afuera del Mundial”

“Hice la entrada en calor para el partido con Países Bajos y me sentí bien, pensé que no me iba a doler. Pero cuando rematé, vi las estrellas. Ahí me hice el boludo, empecé a juntar pelotas para no patear más y me vieron el Ratón o Pablo, que le dijeron a Scaloni", reveló De Paul.

En diálogo con TV Pública, recordó como fue que accionó el cuerpo técnico de la Selección Argentina: "El kinesiólogo me apretó bien la zona para que se me durmiera y escuché que el técnico le dice a Exequiel Palacios y Leandro Paredes que apenas empezara el partido fueran a calentar. No se me fue el dolor, pero sí el pensamiento de que me podía pasar".

“Si vos me decís que el final es levantar otra vez la Copa del Mundo, obvio que aguanto el dolor. Pero nadie me lo va a asegurar. No sé cuánto una cabeza puede aguantar sentir ese miedo extremo de fallarle a un país. Esos nervios de no poder controlarte y caminar por la habitación una hora. Estar en el medio de un Mundial es como estar en medio de un tornado. Por eso cuando las cosas salían bien, la alegría es totalmente imposible de describir", cerró De Paul.

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