Selección

Nahuel Molina, el '4' que dejó libre Boca y quiso River, la rompe en Italia y es de Selección

La historia singular del lateral que se les escapó a los dos gigantes argentinos. ¿Qué hizo en el Udinese para que Lionel Scaloni decida convocarlo?  

Por Enrique Gastañaga

Nahuel Molina, el '4' que dejó libre Boca y quiso River, la rompe en Italia y es de Selección(Prensa Udinese)

Nahuel Molina, el '4' que dejó libre Boca y quiso River, la rompe en Italia y es de Selección | Prensa Udinese

Boca no sabe cómo desatar su nudo en la lateral derecho de la defensa. Parece que Julio Buffarini se irá. El Salzburgo merodea a Nicolás Capaldo. Hace tiempo que busca un “4” que lo convenza y no lo encuentra. Mientras tanto, uno que formó en sus inferiores y que el año pasado dejó libre, Nahuel Molina Lucero, no sólo se afianza en el Udinese de Italia. También sedujo a Lionel Scaloni y se metió en la lista de la Selección para la próxima doble fecha de Eliminatorias.

Resultó ultra vertiginoso el último año de Molina. La salida de Boca recién la logró a principios de julio de 2020. El club “durmió” en la renovación de su contrato, “despertó” tarde y no hubo acuerdo. Agazapado, esperando que quedase libre, esperaba River...

Semanas antes del 30 de junio, del último día de Molina como jugador de Boca, ya River se había mostrado interesado por sumarlo, imaginándolo como el sustituto de Gonzalo Montiel, quien tarde o temprano será transferido. Hubo contactos con el representante de Molina, pero ninguna propuesta a Boca. Los millonarios aguardaba la libertad de acción para acelerar y negociar sólo con el jugador. Pero apareció el Udinese con un contrato de cuatro años por muchos euros...

A Italia, al mismo equipo de Juan Musso, Rodrigo De Paul y Roberto Pereyra, arribaba un futbolista que había jugado apenas nueve partidos en Boca (en 2016, con Rodolfo Arruabarrena y Guillermo Barros Schelotto) y que había pasado a préstamo por Defensa y Justicia (24 encuentros) y Rosario Central (31 presentaciones).

Nahuel Molina se adaptó sin problemas al fútbol italiano. Lo dejó en claro con la continuidad y con sus estadísticas en la primera temporada en la Serie A: jugó 28 partidos de 37 posibles, con 2 goles y 5 asistencias. Gritó a fines de abril contra el Benevento y a principios de mayo nada menos que contra la Juventus, en ambas ocasiones resolviendo de derecha, cruzado y abajo, al segundo palo.

En su momento, Boca cotizó el 90 por ciento del pase de Molina en 1.200.000 dólares. Fue el precio que le puso a la opción de compra cuando lo cedió a préstamo a Rosario Central. Hoy, según el sitio Transfermkt.com, el marcador lateral derecho vale 5.000.000 de euros.

Walter Samuel, ayudante de Scaloni, ya lo había ido a observar en vivo y en directo en febrero. Lo tenían en la mira y lo citaron. Ahora, a los 23 años, Molina enriquecerá su currículum con la Selección Nacional soñando con encontrar una oportunidad en cancha para afirmarse en una posición donde se abre un interrogante desde hace tiempo. Es que no hay un “4” celeste y blanco indiscutido.

Mientras tanto, los dos gigantes del fútbol argentino miran a Nahuel Molina Lucero y se lamentan. Boca, mucho más, porque en lo deportivo y en lo económico lo desperdició. River, un poco menos, porque sólo se le escapó.

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