Opinión

San Lorenzo, el candidato

Antes del inicio del torneo local, el equipo de Boedo era postulante por obligación. Es que lo envolvían varias dudas. Hoy es distinto. Se potenció con argumentos propios y también externos. Crece en lo colectivo, goza la aparición de Gattoni y tiene a Angel Romero, el jugador más desequilibrante de la Copa Maradona. El sorteo le hizo un guiño y ningún rival asusta.

Por Quique Gastañaga

San Lorenzo aparece como candidato de la Copa Diego Maradona(Fotobaires)

San Lorenzo aparece como candidato de la Copa Diego Maradona | Fotobaires

Modificó San Lorenzo su candidatura en la Copa Maradona. Antes del inicio, cuando Diego vivía y la competición todavía no lucía su nombre, era un candidato por obligación. Que se imponía por su plantel tan rico como nutrido, por su historia y por las distracciones coperas que envolvían a los otros grandes. Sin embargo, estaba envuelto por múltiples interrogantes. Había que ver cómo los respondía. Y hasta ahora los ha contestado con bastante solvencia. Entonces, cuando se viene el nacimiento de la “Fase Campeón”, el escenario azulgrana es diferente. San Lorenzo hoy es un candidato con argumentos potentes.

Generaba curiosidad la inserción de Mariano Soso, el nuevo técnico, en un marco raro, de pandemia, con siete meses sin jugar, con un plantel por conocer, con un equipo por armar y con algunos conflictos por solucionar.

Los Romero hicieron mucho ruido innecesario sumándose tarde. Después, uno de ellos, Angel, fracturó en una práctica al juvenil Andrés Herrera, lateral derecho titular y con posibilidades ciertas de una jugosa transferencia. Además, sacudió una goleada tan rara como dura en el último amistoso contra Lanús, en el Gasómetro, que encima expuso al sustituto de Gaich, al principal “9” incorporado, a Di Santo, con un penal fallido y una expulsión sin sentido.

Hoy San Lorenzo aparece más fortalecido. Es un equipo que ha ido regalando algunas definiciones saludables. Una de ellas es la consolidación en el corazón de la defensa de Gattoni, joven central con futuro seleccionado y europeo , con presencia en las dos áreas. La dupla con el Flaco Donatti (ahora con una molestia muscular) es interesante. Para marcar los laterales, tiene a mano diversas alternativas. Por la derecha, ante la fractura de Herrera, venía conformando un recuperado Peruzzi, pero se desgarró y le tocará a Salazar. Por la izquierda, en estos días juega Gabriel Rojas, pero el titular es Pittón, lastimado.

A esa certeza abajo San Lorenzo le agrega una poderosa confirmación arriba. Cuenta con Angel Romero, el futbolista más desequilibrante del campeonato. Es capaz de quebrar un partido por caminos distintos: con goles propios, con asistencias, con dulce pegada en los tiros libres. Y no escatima esfuerzos para dar una mano en la recuperación, con largos recorridos defensivos si las situaciones del juego lo requieren.

De los dos Romero, sin dudas Angel se ubica por encima de Oscar, armador delicioso, de goles y pases decisivos, pero demasiado intermitente. San Lorenzo necesita a Oscar con mayor continuidad .

Detrás de Oscar Romero, ya se sabe que el “5” es Torito Rodríguez (siempre cumple), que a la derecha se mueve Menossi (crece, pero aún no es el de Tigre) y que a la izquierda lo hace con criterio el silencioso Ramírez. El
mediocampo ya sale de memoria. Mientras tanto, esperan Piatti más los dos Palacios, Matías y Julián, quienes entran para jugar de a ratos.

Lo que aún genera ruido es el centrodelantero. Este San Lorenzo sería ultra amenazante con Gaich, pero Adolfo no está. Y quien llegó para reemplazarlo, Di Santo, aún no logró afirmarse. Esa es una de las grandes búsquedas que persigue Soso. Que Di Santo sea lo que imaginó. Mientras tanto, hay pibes como Peralta Bauer y Alexander Díaz (con características distintas) que vienen acumulando mayores méritos y goles para ocupar ese lugar. Se verá quién termina imponiéndose como socio de Angel.

San Lorenzo ya pasó con comodidad un grupo que no sonaba tan sencillo. Hoy es candidato por todo lo bueno que exhibe, pero también por lo que ocurre a su alrededor. A repasar:

#1 Algunos equipos que disparaban expectativas semejantes o superiores no lograron clasificarse entre los dos primeros: Vélez, Newell’s, Lanús, Racing, Estudiantes...
#2 El sorteo a los cuervos les hizo un guiño: cayeron en la zona en principio más accesible. Ese ítem, claro, le agranda la obligación de ser primero y de instalarse en la final. Si no logran ese objetivo, sería un fracaso,
excepto que todos los caprichos que abundan en este juego se vuelvan en su contra.
#3 Si llegase a una hipotética final, probablemente con alguno de los tres grandes que desembarcaron en la otra zona, más allá del desgaste extra acumulado en copas internacionales por Boca, River e Independiente, también San Lorenzo podría ilusionarse por sus propias razones, pero además porque todos tienen debilidades. Existe hoy una cierta paridad. ¿Y si por el otro lado sorprende Huracán y el clásico de barrio más grande del mundo se juega en la final? Sería descomunal.

De todos modos, en este fútbol tan cambiante, todo puede suceder. No hay mejor fórmula que la del paso a paso. San Lorenzo lo puede certificar. Antes era candidato por obligación. Hoy es candidato con argumentos.

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