Opinión

Lionel Scaloni: las 12 razones que provocaron el abrazo de Messi y "La Scaloneta"

A pura simpleza pero sin temblar, el técnico se metió en la historia de la Selección Argentina ganándose el crédito del genio y de los jugadores. Los secretos de su personalidad, el cuerpo técnico y el grupo que armó, las decisiones fuertes en posiciones medulares y en los momentos más calientes... 
 

Por Enrique Gastañaga

Lionel Scaloni, DT de la Selección Argentina(EFE)

Lionel Scaloni, DT de la Selección Argentina | EFE

En Suiza, en una Basilea nevada, se preparaba Argentina para jugar el último amistoso antes de Alemania 2006. Como suele suceder en esos momentos previos a los mundiales, José Pekerman le sacaba punta a la lista celeste y blanca. Siempre a esa altura del camino restan confirmarse tres o cuatro nombres. En aquella convocatoria para el partido preparatorio contra Croacia, figuraba Lionel Scaloni, quien para las miradas generales lejos estaba de ser fija para meterse entre los citados finales. Sin embargo, a pesar de las suposiciones externas, José y su equipo, en esos días, todavía a un par de meses de la gran cita, ya estaban convencidos de que formaría parte de aquella aventura el nacido en ese rincón santafesino llamado Pujato.

“Scaloni va al Mundial. Eso ya lo tenemos definido. Es muy importante para darnos variantes por la banda derecha y también es clave para lo grupal. Tiene una personalidad que suma mucho siempre”, explicaba antes de una de las cenas uno de los miembros del cuerpo técnico de José. Y Scaloni fue a Alemania 2006, al que sería también el primer Mundial del otro Lionel…

Jamás Scaloni abandonó la frescura incorporada en Pujato. De personalidad extrovertida, siempre se distinguió por no andar con demasiadas vueltas y por escaparle a las grandilocuencias. Por sus modos, por sus maneras, cuenta con una facilidad especial para vincularse. Su secreto, en ese sentido, es la naturalidad.

Así, a pura naturalidad, 15 años después de aquella previa del Mundial 2006, este Lionel, Scaloni, en el recorrido de su primera experiencia como entrenador, se encontró en el mismísimo Maracaná, como técnico de Argentina, campeón de América después de arrodillar a Brasil en la final y con un doble reconocimiento brutal del otro Lionel, Messi.

¿Cuánto vale ese abrazo que le dio Messi a Scaloni en pleno césped de ese mítico estadio, inclusive levantándolo unos centímetros del piso y luego llorando juntos, algo que jamás había hecho con ningún otro técnico celeste y blanco? ¿Cuánto representan las palabras posteriores de Messi diciendo que “esto es mérito de Scaloni, lo que hizo, lo que construyó. Supo armar un grupo espectacular, un grupo ganador. Merece el reconocimiento”? Y más allá del 10, ¿cuánto vale el hit de todos los jugadores cantando “Que de la mano de Scaloneta todos la vuelta vamos a dar”?

Si Messi y el resto de los futbolistas de la Selección elevaron a Scaloni es porque el otro Lionel fue coleccionando decisiones trascendentales, arriesgando inclusive en posiciones medulares, sin temblar en los momentos más calientes. A repasar:

# 1 Logró el mejor Messi. A los 34 años, nunca se lo vio tan feliz y líder en la Selección como ahora. Es virtud del propio Leo y de sus ganas, por supuesto. Pero Scaloni le generó un contexto ideal.

# 2 Construyó un grupo fuerte. Hay piel entre los jugadores, se respira buena energía, disfrutan la Selección.

# 3 Armó un cuerpo técnico potente. Supo rodearse con distintas miradas, todas con pasado celeste y blanco, con perfiles saludables: Walter Samuel, Pablo Aimar, Roberto Ayala, Martín Tocalli...

# 4 Todos entran y salen. Excepto Messi, ninguno de los nuevos y ninguno de los históricos puede aseverar que tiene un sitio asegurado en la Selección. Eso impulsa la competencia. Los que están adentro no se pueden dormir. Los que están afuera no se deben resignar.

# 5 Dibu Martínez. Podría haberse quedado en la decisión cómoda de elegir al de River (Franco Armani) o al que era de Boca (Esteban Andrada). Apostó todo por Emiliano Martínez, quien la rompía en Inglaterra, y encontró a un “1” que transmite una seguridad en el puesto que no respiraba desde hace muchos años.

# 6 Cuti Romero. Brillaba en el Atalanta, pero nadie lo reclamaba. Scaloni escuchó a Samuel, lo convocó, lo puso y halló un central que imprime un aire de solvencia que impacta. Es más, a su lado, creció Otamendi, un histórico que venía flaqueando.

# 7 El “5” que va y viene. Muchos se preguntan quién es el volante central titular, como si fuese una debilidad. Scaloni lo mueve según la ocasión, con más juego Paredes o con más equilibrio Guido Rodríguez. Tiene dos variantes distintas.

# 8 De Paul. Estuvo discutido durante mucho tiempo por la gran mayoría. Scaloni jamás dudó. Y nada menos que en la final jugó su mejor partido, un partido consagratorio.

# 9 Di María. A veces lo citó, a veces no. Lo exprimió poniéndolo de a ratos en los segundos tiempos. Lo largó de la titular en la final. Y Fideo voló y quedó en la historia. Lo administró a la perfección.

# 10 El equipo de la final. Casi no hay antecedentes de un entrenador que cambie media formación de una semifinal a la final. Scaloni lo hizo. Es un rasgo de audacia, de convicción. Arriesgó y vaya si ganó.

# 11 Los cambios durante la final. Se le cuestionaban sus decisiones en los partidos. En la noche más caliente, contra Brasil, fue cuando más frialdad exhibió y fue aplicando las modificaciones que las circunstancias requerían, sin demorar y con precisión. 

# 12 No dependió de Messi en la final. Contra Brasil y en el Maracaná, hubo un Leo que jugó con una molestia física y resultó terrenal en el desequilibrio. Argentina no dependió de su fenómeno. Hubo un equipo que al 10 protegió y lo hizo nada menos que sacarse esa espina histórica que tenía clavada en la selección. Que el equipo ayude a Leo era tal vez la obsesión número uno de Scaloni cuando lo designaron para dirigir su primera Copa América, la de 2019. Y en el partido más grande eso sucedió.

No admiten dudas las 12 razones. Mucho hizo Lionel Scaloni para ganarse el reconocimiento del otro Lionel, Messi, y para que sus jugadores canten por “La Scaloneta”.


 

Comentarios