Opinión

Lautaro tiene todo para ser más que Bati

Engloban semejanzas en muchos aspectos del juego, pero Martínez es más técnico que Batistuta. A los 22 años, Lautaro tiene todo para seguir creciendo, ya luce en Italia y parece abrírsele la puerta del Barcelona que dos veces a Bati se le cerró

Por Quique Gastañaga

Lautaro Martínez y Gabriel Batistuta

Lautaro Martínez y Gabriel Batistuta

No logró enamorar al mítico Johan Cruyff. Eran apenas dos los extracomunitarios permitidos como incorporaciones en 1991 y el técnico decidió guardar ese cupo para otro. Tampoco pudo seducir seis años más tarde a Louis Van Gaal, quien prefirió al brasileño Sonny Anderson. No hubo caso: dos veces las puertas del Barcelona en la cara de Gabriel Batistuta se cerraron. ¿Se le abrirán en muy poco tiempo a Lautaro Martínez?

Son días en los que Lautaro vive filtrándose en las tapas de los diarios deportivos españoles. Y también en los italianos, porque en el Inter es muy valorado aunque llegó hace un rato. Lo certifica su cláusula de salida, fijada en 111 millones de euros. Pronto se sabrá si el Toro de Bahía Blanca consigue ponerse esa camiseta gigante que el Bati de Reconquista jamás se calzó.

Lautaro no sólo tiene todo para jugar y brillar en el Barcelona. También tiene todo para ser más que Batistuta. Ubicados en un espejo futbolero, la potencia los une. Sólo basta con recordar aquellas corridas de Bati con resoluciones explosivas. Se parecen más que mucho a las aventuras del Toro lanzado en velocidad. En cada arranque mano a mano y con mucho espacio por recorrer, como en el oportunismo y en la capacidad de anticipo, desvastadores uno y otro.

Era un cabeceador descomunal Batistuta con su 1.85 metros de estatura. Aunque corre en desventaja porque mide diez centímetros menos, también por arriba Martínez sabe convertirse en una pesadilla para los defensores rivales. Con repentización y rapidez para sacar sus remates, Bati era letal. Y el Toro lo es.

Jamás se olvidarán las bombas de Batistuta en los tiros libres. Es una variable del juego en la que Lautaro todavía no ha impactado. Se verá su evolución con el tiempo en ese aspecto. Sin embargo, Martínez saca ventaja en una arista que requiere de una mirada especial, en los recursos para manejarse en sitios reducidos. Afuera del área juega más y mejor que Bati. No es una observación caprichosa.

Hombres que participaron en la formación de Lautaro también se animan a jugar a las comparaciones. “Controla mejor con la zurda que Bati”, asegura Fabio Radaelli, el descubridor del Toro, clave en su salto de Liniers de Bahía Blanca a Racing. “Es más técnico que Batistuta”, reafirma Fernando Batista, quien dirigió a Lautaro en la Selección Sub 20.

Híper profesional era Gabriel Batistuta. Se fijaba un objetivo y nadie conseguía desviarlo. Megaestrella en un deporte que, según declaró varias veces, no amaba con fuerza total. Mentalidad de acero. Indestructible.

Como si hubiera tomado nota de Bati, una carrera sin manchas viene dibujando Lautaro Martínez. Quería triunfar en Racing y, en un momento de inferiores, le dijo “no” al Real Madrid. Tampoco apuró su ida del club de Avellaneda a Italia aprovechando una cláusula de salida baja. Quienes coincidieron con el Toro en su formación lo definen como un chico de cabeza brillante, no sólo por el primer test psicológico en el que demostró un nivel de concentración inusitado, vital además para cualquier goleador que pretenda instalarse en la élite. No son casuales sus múltiples gestos solidarios. Lautaro también camina agradeciendo y sin desbordes por la vida.

En la ruta de sus carreras, se verá quién ilumina más. En el fútbol argentino, Batistuta pasó por Newell's y River antes de explotar en Boca. De una Lautaro asombró en Racing. El vuelo a Europa los mostró aterrizando en Italia. Casi una década hubo de Bati en la Fiorentina, generando una idolatría inigualable, con 207 goles en 330 partidos y con tres títulos. Después, tres temporadas en la Roma de Totti y Montella, con un scudetto y una Supercopa italiana. También en 2003 sumó 12 goles y 2 partidos en ese flash casi olvidado en el Inter.

Justamente en el Inter no tembló Lautaro para llegar y ser quienes todos imaginaban. No le pesó reemplazar al polémico capitán y ultra goleador Mauro Icardi. Tampoco tiene inconvenientes en compartir el ataque con Romelu Lukaku, una convivencia que nutren intercambiando asistencias y goles.

Tal vez el máximo desafío para Lautaro sea la Selección. Ahí, con la celeste y blanca, Batistuta emocionó con una irrupción arrasadora en 1991, que sostuvo algo más de una década, conquistando dos veces la Copa América y gritando 56 goles en 78 partidos, 10 de ellos en los 12 encuentros de los tres Mundiales que jugó.

 ¿Por qué Lautaro no puede ser más que Batistuta en la Selección? Por lo pronto, Martínez no duda en esta nueva etapa celeste y blanca. El DT Lionel Scaloni lo pone por encima de Sergio Agüero y el Toro contesta a su manera, con personalidad y con goles. La noche del triplete amistoso a México llegó a 9 en sus primeros 13 partidos, algo que Bati, el Kun y Gonzalo Higuaín no habían alcanzado en esa misma cantidad de citas iniciales con Argentina... Podría tener inclusive un Mundial encima Lautaro, pero Jorge Sampaoli no se animó a llevarlo a Rusia.

Bati construyó una dupla inolvidable con Claudio Caniggia. ¿Lautaro será el socio que Lionel Messi necesita para coronar la obsesión del genio de ser campeón del mundo en su última bola? Cani estaba en plena vigencia en el arranque de los 90. Leo ingresa en el tramo final de su carrera y a lo mejor muy pronto tiene como compañero a Martínez en el Barcelona, como para alimentar esa complicidad que ya se intuye.

Puede sonar atrevida la sentencia, pero se acumulan señales que la respaldan: Lautaro tiene todo para ser más que Bati.

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