Opinión

Las pruebas que ponen en duda al Mundial de Qatar

Los fiscales de los Estados Unidos confirmaron por primera vez que ex dirigentes de la FIFA aceptaron sobornos en las elecciones de Rusia y Qatar para organizar los mundiales 2018 y 2022 ¿Es posible un cambio de la próxima sede?

Por Martín Castilla

La sede de FIFA en Zurich, Suiza(EFE)

La sede de FIFA en Zurich, Suiza | EFE

“Conmoción y análisis a largo plazo”. Una frase que sirve para ilustrar como viven por estos días los hombres con voz de mando en el fútbol mundial. Así como la pandemia del Coronavirus pateó el tablero en relación con los calendarios y a la extensión de los contratos de los futbolistas, los cimbronazos de las nuevas acusaciones por el pago de sobornos en las elecciones de Rusia 2018 y Qatar 2022 también movieron las estructuras de la FIFA.

La causa del FIFA-Gate comenzó en 2015 en la Justicia de los Estados Unidos. Desde entonces, un grupo de fiscales americanos trabajó en las investigaciones de casos por soborno, fraude y lavado de dinero por unos 200 millones de dólares y acusó a 45 personas. En los últimos dos años no hubo novedades salientes, pero ayer la justicia norteamericana informó tener pruebas en contra de Rusia y Qatar por el pago a ex dirigentes para ser elegidas como sedes de los mundiales 2018 y 2022.   

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos indicó que al fallecido “Nicolas Leoz, ex presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL), y a Ricardo Teixeira, ex presidente de la Confederación Brasileña de Futbol y al ´co-conspirador’ 1 se les ofreció y recibieron pagos en forma de soborno a cambio de sus votos a favor de que Qatar acogiese la Copa del Mundo de 2022". ¿Quién es el ‘co-conspirador 1’? Si bien aún no se reveló oficialmente su identidad, en las publicaciones del periodista Ken Bensinger - especializado en esta causa- se sugiere que se trataría de Julio Grondona, ex presidente de la AFA y vicepresidente de la FIFA en el momento que se realizó la elección de las dos sedes.

La nueva FIFA, por más que haya heredado ciertos vicios y algunos dirigentes, quiere diferenciarse totalmente del mandato presidido por Joseph Blatter. La gestión de Gianni Infantino, que fue durante siete años mano derecha de Michel Platini -señalado como uno de los máximos impulsores de Qatar como sede-, está mirando con mucha atención cada información que surge de la justicia americana. Cualquier detalle suelto puede provocar más controversias sobre ciertos eslabones y uno de los más señalados es la designación de la próxima Copa del Mundo. La FIFA expresó en un comunicado que apoya "todas las investigaciones sobre actos que puedan ser perseguidos penalmente" y continuará "cooperando con las autoridades judiciales".

Para este año, en tierras cataríes, estaban previstas las inauguraciones de tres estadios de la próxima Copa del Mundo, pero como consecuencia de la pandemia las presentaciones de los futuristas escenarios Al Rayyan, Al Bayyt y Ciudad de la Educación se pasarían para el año próximo. Desde el día de su elección (el 2 de diciembre de 2010), Qatar siempre fue un gran interrogante. Primero fue el cambio de fecha que llevó al Mundial a disputarse en noviembre; algo entendible por las altas temperaturas, pero que a los clubes europeos nunca les cayó del todo bien por la alteración de los calendarios. Luego las sospechas en la construcción de los estadios que, por repetidas que sean las acusaciones y las muertes, no dejan de ser noticia. Los temores por el conflicto entre los Estados Unidos e Irán siempre latentes. Y ahora por un nuevo capítulo en las investigaciones del FIFA-Gate y que según los informes amenazan con más nombres y cifras de sobornos.

Lejanas quedaron las imágenes de un Mundial sin fisuras como lo fue Rusia en lo organizacional. Toda la seguridad y el fortalecimiento que mostró Infantino cuando cerró las puertas de Moscú y abrió las de Qatar 2022 se diluyen a medidas que se conocen las novedades del FIFA-Gate. Desde hace un largo tiempo que la FIFA es experta en gambetear las preguntas referidas a los escándalos, pero a medida que avanzan las investigaciones de los fiscales de Brooklyn más y mayores interrogantes cobran fuerza. ¿Peligra la próxima Copa del Mundo? ¿Puede surgir un cambio de sede? Qatar 2022 estará desierto de certezas hasta el día de su inauguración.

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