Opinión

La vuelta hostil de Simeone a La Plata

Hace 12 años, el Cholo visitaba a Estudiantes como técnico de River y los hinchas del Pincha le pasaron factura por su salida del club. Del "pesetero" en las banderas al llamativo beso con Verón

Por Federico Del Río

La pancarta para el Cholo Simeone de parte de la gente de Estudiantes(Fotobaires)

La pancarta para el Cholo Simeone de parte de la gente de Estudiantes | Fotobaires

No siempre las historias de amor tienen el mejor final. A veces hay cruces que son tomados como traiciones y borran todo lo bueno del pasado. Algo así vivió en carne propia Diego Simeone con los hinchas de Estudiantes de La Plata. Tuvieron su momento dulce, de pasión profunda, cuando el Cholo llevó al equipo a un mano a mano con Boca y le arrebató el Apertura 2006, en la recordada final que se disputó en la cancha de Vélez. Sus ideas se acomodaban de la mejor manera a la escuela pincharrata y los resultados agigantaban ese amor. Sin embargo, el corte abrupto que el Cholo le dio a la relación dejó heridas abiertas.

Algunos desencuentros con los dirigentes de Estudiantes sumado a la oferta que le realizó River para mudarse a Núñez llevaron al técnico a renunciar antes de la finalización de su contrato para cambiar de club. En La Plata no cayó nada bien la decisión que tomó en diciembre del 2007 y tres meses después se lo hicieron sentir en la cara cuando tuvo que visitar el estadio Único para enfrentar al equipo que ahora dirigía Néstor Sensini. Mucho se habló en la semana al encuentro de cómo sería tratado Simeone y los estruendosos silbidos apenas pisó el césped no dejaron dudas de cuál era el sentimiento mayoritario.

"Creí en el Cholo y nos mintió como un traidor". "La ambición suele hacer traidores". "Cholo, el Pincha es agradecido pero no olvida lo que hiciste". Ésos eran los mensajes de algunas de las banderas especialmente armadas para aquella tarde del 9 de marzo de 2008. Se mezclaban con otras que reconocían lo que había logrado el DT: "Gracias a vos lo vimos campeón" y "Eternas gracias, Cholo". Pero la mayoría se volcaron hacia el rechazo con insultos, silbidos y hasta escupitajos y proyectiles cuando se acercó hacia el banco de suplentes visitante.

El partido fue una anécdota, un 0-0 con mayor dominio de Estudiantes, pero que River pudo sostener gracias a la actuación de su arquero Juan Pablo Carrizo. Fue por la quinta fecha del Torneo Clausura de ese año, que terminaría con la consagración justamente del equipo de Simeone, y tuvo la particularidad de que sentados en los bancos de suplentes estuvieron Enzo Pérez y Leonardo Ponzio, hoy compañeros en el River de Gallardo. También dos nombres entre los titulares del Pincha: Leandro Desábato, su actual DT, y Juan Sebastián Verón, el ahora presidente.       

Con la Bruja hubo un momento muy particular antes del inicio del segundo tiempo. El capitán y referente de Estudiantes en su momento también había mostrado su enojo por la salida del Cholo de La Plata. Y se esperaba ver qué pasaría si se cruzaban. La escena se dio cuando el técnico iba hacia el banco después del entretiempo y se dieron un beso a la pasada. "Sí, le di la mano. ¿Esperaban una escena de amor? El partido era especial porque el rival era River", contestó la Bruja en el vestuario, después del empate...

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