Opinión

Pusineri y el desafío de atacar sin delanteros

Por necesidad o por gusto, Pusineri va armando un esquema 4-2-3-1 como el que integró en aquel Independiente del Tolo Gallego que salió campeón en 2002; Silvio Romero es la única referencia de ataque con experiencia

Por Martín Castilla

Pusineri y el desafío de atacar sin delanteros(Prensa Independiente)

Pusineri y el desafío de atacar sin delanteros | Prensa Independiente

Como si fuera una novela, la conformación del plantel de Independiente tuvo varios capítulos y muchos de ellos con una fuerte carga de tensión y acusaciones cruzadas. La economía del club y los conflictos por deudas salariales aceleraron la salida de varias piezas importantes. El mercado de pases no fue sencillo y las bajas impactaron en todas las líneas del equipo, pero en el frente de ataque se ven los mayores interrogantes de cara al futuro. Los amistosos confirman que Independiente es un equipo con pocos delanteros y en esa coyuntura el técnico Lucas Pusineri hace lo que puede con lo que tiene

Al plantel de Independiente le faltan atacantes con experiencia y con roce en primera división. Después de muchas idas y vueltas, Silvio Romero arregló su situación y se quedó como la cara de esta nueva etapa. Es la única pieza probada en un mosaico ofensivo con jugadores de poco rodaje. Mientras se espera por la firma del extremo Federico Martínez (ex Rosario Central) y Pusineri insiste para que le traigan un centrodelantero, los otros atacantes que tiene a mano son Nicolás Messiniti (24 años, con 186 minutos en primera división y vuelve de un préstamo en Temperley), Alan Velasco (18 años y 262 minutos en primera) y Braian “Chaco” Martínez (21 años y 267 minutos). Estos tres no gritaron ningún gol oficial con la camiseta del Rojo. 

Evidentemente, por cuestiones económicas o por decisión del entrenador, las salidas de Cecilio Domínguez, Leandro Fernández, Lucas Albertengo, Cristian Chávez, Braian Romero y Gonzalo Verón imponen un desafío por demás complejo. Se percibe con naturalidad que, cuando de poner a rodar al equipo se trata, el entrenador pruebe un esquema con un solo punta. En los últimos amistosos Pusineri desarrolló una línea de tres (volantes o extremos según las características de los futbolistas) detrás del centrodelantero. En el primer ensayo con Silvio Romero como referencia, delante de Menéndez, Roa y ‘Chaco’ Martínez; y luego con Blanco, Soñora y Velasco como enlaces de un Messiniti más adelantado.

En el último título de Independiente, allá por 2002, Pusineri fue una pieza importante en aquel 4-2-3-1 made in ‘Tolo’ Gallego. Con Castagno Suárez se repartían el sacrificio detrás de tres enlaces como Insúa, Rolfi Montenegro y Guiñazú, con Silvera como finalizador. Se trató de un campeón con mucho control y circulación de la pelota, que goleaba y gustaba, especialmente por las características de su ataque. Todavía faltan muchas pruebas, pero algunas señales de lo que pretende Pusineri como DT son evidentes de tres cuartos de cancha en adelante. 

Habrá que ver si con esta propuesta Pusineri consigue equilibrar la escasez de delanteros y si logra alcanzar mayor capacidad ofensiva con volantes con llegada o con extremos. Por gusto o necesidad, ahora tiene a mano aquella idea de la que fue parte en aquel Independiente campeón del Tolo Gallego. Así en 2020 como en 2002. ¿Las diferencias? Están a la vista. Aquel era un plantel con individualidades de peso y en un equipo rodado. El actual busca consolidarse como tal.

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