Opinión

Hinchas a préstamo

Hay varias situaciones que generan que el hincha argentino se ponga su pilcha de tribuna y "preste" su aliento a equipos que no son el suyo: La ausencia de fútbol en el país, el encantamiento por lo europeo de muchos y ver equipos de afuera, con varios compatriotas, disputando partidos importantes ante tribunas desnudas

Por Leonardo Gentili

No es nuevo que las competiciones europeas encandilan al futbolero de estos lares. La expectativa se incrementa cuando en la Argentina no hay a quien alentar. Al simpatizante argentino le viene bárbaro el tramo final tanto de la Champions League como de la Europa League. Esos partidos lejanos canalizan la pasión de muchos fanáticos criollos quienes, como si fueran futbolistas, pasan a préstamo a hinchadas foráneas, las cuales no pueden concurrir a los estadios para alentar in situ a sus clubes.

Ya en llaves definitorias de la Liga de Campeones, muchos compatriotas toman partido por Atlético de Madrid encolumnándose detrás del 'Cholo' Diego Simeone. Otros hasta se ponen la '10' blaugrana de Messi cada vez que juega Barcelona. Ni hablar de los 'guardiolistas', esos son una cofradía, cantan por el Manchester City como si estuvieran en la popular de cualquiera de los clubes argentos. Por allí también aparecen aquellos que le prestan sus servicios de hinchas al simpático Atalanta de los argentinos José Luis Palomino y Alejandro 'Papu' Gómez.

En relación a la Europa League, la mayoría hace fuerza por los equipos donde juegan futbolistas argentinos. Inter de Lautaro Martínez, Sevilla con, un ex Boca, Ever Banega y, un ex River, Lucas Ocampos o Bayern Leverkusen donde buscan afirmarse Exequiel Palacios y Lucas Alario.

A la hora de decidir por qué equipo extranjero hinchar, confluyen estilos de juego, admiración por tal o cual jugador y, por supuesto, la necesidad de alentar a alguien mientras aguardamos el regreso del fútbol local.

Ser hincha es un oficio, con lo que eso implica: responsabilidades, gratificaciones y penurias. Un oficio en el que no existe el desempleo, ni las vacaciones, porque la pasión no descansa. Lo dijo el entrañable Enrique Santos Discépolo, precisamente, en la película "El Hincha": "¿Qué sería de un club sin el hincha? Una bolsa vacía. Es el que da todo sin esperar nada". Teniendo en cuenta esta 'nueva normalidad' en la que el fútbol vernáculo todavía no volvió y en Europa se juega sin espectadores en los estadios, a los clubes de allá les podemos cantar aquello que tanto cantábamos de pibes: "Como no tienen hinchadas les hacemos la gauchada..." Eso sí, a préstamo pero sin opción.

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