Opinión

Hasta la victoria con Pep

Lionel Messi y Pep Guardiola compartieron una etapa histórica en Barcelona y cosecharon múltiples títulos; una relación con idas y vueltas que está encaminada a repetirse en Manchester City 

Por Martín Castilla

El artista urbano TVBoy dibujó a Messi caracterizado como el Che Guevara en la céntrica plaza Cataluña de Barcelona.(EFE)

El artista urbano TVBoy dibujó a Messi caracterizado como el Che Guevara en la céntrica plaza Cataluña de Barcelona. | EFE

Algunas vivencias de la primavera catalana de 2008 cobran una fuerza poética. Allá lejos y hace tiempo, los pasillos íntimos del Camp Nou daban algunas señas perdurables en el tiempo. Haber vivido como enviado especial el comienzo del ciclo de Pep Guardiola despierta un vendaval de imágenes. Un día el técnico hacedor de un proyecto futbolístico inolvidable salía de una oficina de la que provenía una música clásica celestial. Aquel joven entrenador lanzaba al aire una frase que retumba en el cajón de la memoria: “Cuiden al chaval porque vale oro”. Se puso los dedos índice y medio en la sien, y se marchó con una venia hacia Lionel Messi. 

Este verano en Barcelona tiene una particularidad: todo refiere a ellos y a la posibilidad de que vuelvan a estar juntos. No con la camiseta con la que cosecharon 14 de 19 títulos posibles y con la que forjaron una filosofía futbolística grabada a fuego en los amantes del buen fútbol. La mayoría de “la gent blaugrana” está de vacaciones. Como Pep lo estuvo hasta hoy en una Barcelona desierta, en la que su mujer e hijos viven y a la que vuelve por pertenencia cada vez que se lo permite el Manchester City. 

Hasta la llegada de Guardiola a la dirección técnica de Barcelona, Messi integró planteles campeones, pero no tuvo un rol protagónico. Con Rijkaard ganó las ligas en 2005 y 2006, pero en la primera jugó muy poco y en la segunda se desgarró justo cuando se ganaba su lugar. Su titularidad indiscutida desde la temporada 06-07 coincidió con la declinación de Ronaldinho y de otros jugadores importantes como el portugués Deco. Guardiola prescindió de las dos figuras, le brindó todo su respaldo al rosarino y Messi se convirtió en el comandante de la revolución de Guardiola.

Pep fue el técnico que hizo todo a su alcance para arroparlo. Intercedió con la dirigencia en aquel conflicto con la AFA previo a los Juegos de Beijing. El toque y la resolución de Iniesta y Xavi en el medio, los goles de Eto’o y los de Henry, más la llegada de Alves contribuyeron para la explosión del rosarino. Todo eso potenció a Messi a tal punto que lo catapultó a ser considerado el mejor futbolista del mundo por más de una década. Pero la comunión no siempre fue perfecta. Hubo idas y vueltas como en toda relación. El dato más curioso se registró en la conferencia de prensa de despedida de Pep de Barcelona. Asistieron referentes como Carles Puyol, Xavi, Fábregas, Busquets, etc. Messi no acudió y la explicación fue la “necesidad de vivir el momento lejos de la prensa”.

En cualquier barrio de Barcelona los balcones y terrazas identifican una pasión y el sentimiento “independentista”. La bandera de Cataluña está por encima de todo. Barcelona es Cataluña y están por delante de Messi. No admite discusión.  En las últimas horas, el artista urbano ‘TVBoy’ dibujó a Messi caracterizado como el ‘Che Guevara’ en la céntrica plaza Cataluña de Barcelona. La leyenda es contundente: “Hasta siempre Comandante”. 

Aquel chaval que se convirtió en comandante del Barcelona que lo recibió hace 20 años hoy quiere dejar su reinado para emprender otra revolución. Messi está recluido en su intimidad y en rebeldía, analizando estrategias legales y obsesionado por lo que se dice y no se dice de su situación. El conflicto con Barcelona está planteado y todos los caminos conducen a Pep. Citando al ‘Che’ Guevara en su mítica carta de despedida a Cuba bien podría escribirse ‘Hasta la victoria con Pep siempre, Manchester City o…’.

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