Opinión

El hat-trick de Farías para un agónico triunfo ante Boca

Hace ocho años se jugaba uno de los Boca-Independiente más emocionantes de los últimos tiempos: ganaba el Rojo 3-1 en el primer tiempo, se lo dieron vuelta 4-3 y lo ganó en el suplementario gracias a una gran tarde del Tecla: 5-4

Por Federico Del Río

El Tecla Farías, en el clásico de 2012(Fotobaires)

El Tecla Farías, en el clásico de 2012 | Fotobaires

Quinta fecha del Torneo Clausura 2012. De un lado, el Boca campeón de Julio César Falcioni y una racha que ya acumulaba 33 partidos invicto por el campeonato local. Del otro, un golpeado Independiente, último en la tabla producto de cuatro derrotas consecutivas que provocaron la salida de Ramón Díaz. En los papeles, un panorama para Cristian Díaz, quien se había hecho cargo del equipo interinamente. Pasaron apenas 36 segundos para que la cátedra se prendiera fuego y el Rojo se pusiera en ventaja gracias al gol de Patricio Vidal…

Lo que parecía imposible empezaba a cristalizarse en la Bombonera, aunque habría que esperar hasta el final para que sea realidad. El 11 de marzo del 2012, Boca e Independiente protagonizaron uno de los clásicos más emocionante de los últimos años y la fiesta fue finalmente para los de Avellaneda, que cortaron el invicto del campeón y tomaron un poco de aire después de un muy mal arranque del campeonato. En el medio, un partido perfecto y tres goles de Ernesto Farías, quien venía siendo cuestionado justamente por su falta de efectividad.

A los seis minutos, Independiente amplió la ventaja. Osmar Ferreyra se paró delante de la pelota para un tiro libre ideal para un zurdo y buscó el palo del arquero mientras Orión amagó a ir a buscarla por atrás de la barrera y no tuvo tiempo para volver sobre sus pasos.  2-0. Inesperado para todos. Duró poco la ventaja: a los 12’, cayó un centro al área visitante, Schiavi bajó la pelota de cabeza y Roncaglia descontó. La vorágine del partido era imparable y así siguió. A los 32 minutos fue el primer festejo del Tecla, de cabeza, tras un centro de Osmar Ferreyra. Y a los 45’, Riquelme achicó la diferencia: Independiente se fue 3-2 al entretiempo.

En un clásico ideal para ver como hincha neutral, los dos equipos siguieron entregándose al máximo en la segunda etapa. Boca salió a tratar de salvar su invicto y la punta mientras el Rojo iba por el batacazo. A los 6 minutos lo empató Roncaglia y a los 29, Ledesma puso el 4-3. De locos. Emocionante. Parecía que el campeón ya tenía lo suyo y que el Rojo no podría recuperarse del golpe. Pero en cinco minutos, Farías cambió la historia del partido. A los 44’, se dio la máxima de los dos cabezazos en el área es gol: centro de Ferreyra, la baja Tuzzio y el Tecla aprovecha una mala salida de Orión para empatarlo. Saúl Laverni da cinco minutos adicionales y a los 49’50” el delantero deja atrás a Schiavi y ante la salida del arquero se la pica. Definición exquisita y 5-4 final.

Todo eso después de que Santiago Silva no pudiera empujarla debajo del arco para lo que hubiese sido el 5-4 para Boca. “No me lo olvido más porque no es fácil ganarle a Boca en la Bombonera y hacer tres goles. Esta victoria es una alegría muy grande, una de las más lindas que me dio el fútbol. Fue el triunfo de un equipo de hombres”, comentó el Tecla después de esa tarde lluviosa en la Bombonera, de donde se fue con la pelota bajo el brazo. Se la merecía. Había hecho historia como protagonista principal de un clásico inolvidable.

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