Opinión

El futuro llegó... y el fútbol también

Durante más de seis meses inventamos cualquier pretexto para hablar de fútbol aún cuando fútbol no había en la Argentina. Con el regreso de los amistosos y la vuelta de la competencia oficial a la vista, es como que todo vuelve a su lugar.

Por Leonardo Gentili

Durante más de seis meses inventamos cualquier pretexto para hablar de fútbol aún cuando fútbol no había en la Argentina. Con el regreso de los amistosos y la vuelta de la competencia oficial a la vista, es como que todo vuelve a su lugar.

La sensación de retomar hábitos que nos hacen felices es de las mejores sensaciones que se pueda experimentar. Fútbol por tv, picada, pizza o desayuno, de acuerdo a la hora del partido en cuestión, y volver a opinar del juego que más nos gusta y mejor jugamos los argentinos. Hoy para hablar del juego no necesariamente debemos hacer hincapié en otras ligas del mundo, las cuales hace rato volvieron a la actividad. Ahora podemos personalizar en los nuestros, los de acá.

Con los primeros trazos dibujados en el regreso de la actividad, a través de varios amistosos, los de Newell's, por ejemplo, se permiten soñar con los goles de Scocco que ya van a venir, de hecho ya marcó ante Unión 'amistosamente'. Los de Vélez apuestan a los tantos de Cristian Tarragona quien ya gritó contra Estudiantes. En Gimnasia emergió con potencia goleadora, frente a San Lorenzo, Facundo Contín. Y así podríamos seguir enumerando a varios futbolistas de distintos equipos que ya empezaron a jugar y vimos por tv.

Estos encuentros también permitieron observar que el fútbol argentino continúa siendo una fuente inagotable de talentos. Basta con ver a los hermanos Palacios, en 'El Ciclón', Julián y Matías o a Mariano Peralta Bauer, delantero de proyección notable. En Arsenal, Matías Belloso, el hijo del 'pejerrey', se mueve como pez en el agua en la ofensiva del equipo de Sergio Rondina. Que se vengan los chicos de todas partes. El martes por la mañana, entre mates y medialunas, Ousmane Ndong, un defensor senegalés de Lanús, sorprendió gratamente. Marcador central, de casi dos metros que la rompió y hasta hizo un golazo, definió, el inexperto defensa, como si fuese un centrodelantero con toda la experiencia.

Párrafo aparte para los entrenadores: Mariano Soso y su estreno en San Lorenzo; Diego, con Dieguito Fernando su hijo, y su primera vez en el 'Nuevo Gasómetro'; Leandro Desábato con su banco de pruebas en 'El Pincha' y Mauricio Pellegrino dando sus primeras indicaciones en su regreso a Vélez.

Hablar, o escribir,  de fútbol es disfrutar de cada palabra, cada letra y el disfrute se extenderá este fin de semana. El plan perfecto: partidos a toda hora y la tv como aliada. El sábado por la mañana, Huracán - Arsenal e Independiente - Gimnasia, Desayuno con fútbol. Al mediodía, fútbol para almorzar: Unión - Rosario Central. A las 15.00, Banfield - Argentinos, fútbol con té y facturas y a las 16.30, fútbol para picar viendo Lanús - Vélez.

La felicidad, a veces, tiene forma de pelota. Felicidad que habíamos perdido durante medio año. Fútbol, fútbol y más fútbol... para analizar y disfrutar y hasta, con tantos pibes que prometen, para ponerle unas fichas al porvenir, porque el futuro llegó hace rato... y el fútbol, también.

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