Opinión

El desafío más difícil de Pusineri: Convencer a un futbolista para que quiera jugar en Independiente

De una temporada a otra, Independiente pasó de incorporaciones rutilantes y abultadas a búsquedas mucho más mesuradas; todo en un contexto de jugadores que no quieren estar más en el plantel y otros que no quieren ser parte de este momento crítico. El DT busca alternativas y le pone el cuerpo a un mercado de pases complicado

Por Martín Castilla

Lucas Pusineri, DT de Independiente(Fotobaires)

Lucas Pusineri, DT de Independiente | Fotobaires

Lucas Biglia. Oscar Ustari. David Abraham. Federico Mancuello. Franco Soldano. Ezequiel Muñoz. Gonzalo Maroni. Jonathan Menéndez. Ezequiel Piovi. Más allá de las diferencias en su recorrido profesional, todos tienen un denominador común: decirle "no" a Independiente. Cecilio Domínguez, Juan Sánchez Miño, Martín Campaña, Gastón Silva, Leandro Fernández, Gonzalo Verón, Pablo Pérez, Fernando Gaibor y en cierta medida Silvio Romero comparten otra fuerte posición: decirle “no” a Independiente.

A pesar de los "no" que recibe a cada instante, nadie duda del compromiso de Lucas Pusineri con Independiente y es el más convencido de poder torcerle el brazo a las desventuras. Como entrenador, se puso a la par del manager Jorge Burruchaga para desactivar las bombas diarias que le aparecen dentro del plantel e intentar conseguir los refuerzos que pretende. Está claro que Pusineri no se detiene ante los problemas y se pone al frente de los llamados con los futbolistas que pueden llegar a venir.

Cumplidos los deberes en todos los órdenes en cuanto al compromiso, el técnico de Independiente se entregó a la difícil misión de convencer a los jugadores que tiene en el radar. Incluso después de reveses entendibles, como los de Biglia, Abraham y Mancuello, y otros inesperados, como el reciente de Ezequiel Piovi, el jugador de Almagro que en la última temporada se destacó en Arsenal y que prefirió ir a la Liga de Quito. Sostenido en el convencimiento y su sentimiento por el club, Pusineri sigue en su camino y no se aparta de sus objetivos. A pesar de no poder seducir al N°5 de Almagro, el DT llamó en los últimos días a Ivan Marcone, un jugador apasionado por Independiente, pero cuyo pase le costó a Boca 8 millones de dólares.

En los últimos dos años, Independiente ocupó un lugar destacado en la agenda mediática como consecuencia de sus graves inconvenientes financieros más que por sus resultados deportivos. Diez millones de dólares en refuerzos en la temporada 2018/19 con Ariel Holan como DT, quince en la última con Sebastián Beccacece y los contratos firmados por esta dirigencia precipitaron la debacle económica. Tiene juicios perdidos en la FIFA a montones, futbolistas que no quieren quedarse y otros que agradecen los llamados de Pusineri, pero "no".

Entre las promesas a Pusineri que le realizó el presidente de Independiente, Hugo Moyano, y el vicepresidente Pablo Moyano, hubo varias que pusieron el foco en la política de compras. Una de ellas ilusionaba con una "secretaría técnica fuerte". Otra alentaba la esperanza del "regreso de algunos jugadores de experiencia y con pasado en el club". Y, la más contundente de todas, daba cuenta del fin de los "reclamos económicos en el plantel". No pasó mucho tiempo para que la gestión mostrara decisiones cargadas de simbolismos, de señales tan importantes como oscilantes. De un mercado de pases a otro, Independiente pasó de las búsquedas ambiciosas a una apuesta austera. Pusineri no se rinde y planifica un equipo con muchos juveniles y con los que “están convencidos de acompañar el proyecto”. Su sostén está en su forma visceral de vivir el fútbol. En su actitud y en su afecto comprobado por Independiente. En su personalidad para ponerle el pecho a la adversidad.

Comentarios