Opinión

El 1x1 de River: esta vez Armani pesó con sus manos de arquero campeón

Si el líder no perdió en La Plata fue por su arquero. Es raro: los millonarios redondearon una posesión del 77 %, pero Estudiantes casi sin tener la pelota lo complicó con un planteo incómodo y transformó en figura al "1". El equipo de Gallardo no logró tanta influencia de sus mediocampistas y lo sintió. 

Por Enrique Gastañaga

Julián Alvarez redondeó un buen partido, pero le faltó el gol. Aquí disputa la pelota con Noguera, ante la mirada de Rollheiser, quien no pesó.

Julián Alvarez redondeó un buen partido, pero le faltó el gol. Aquí disputa la pelota con Noguera, ante la mirada de Rollheiser, quien no pesó.

EL MEJOR: FRANCO ARMANI (8). Fue clave para que River no perdiera en La Plata. Dibujó tres grandes tapadas: ante un tiro de Godoy, un cabezazo de Rogel y un mano a mano de Leandro Díaz.

Robert Rojas (6). Otra vez supo hacerse valioso, en este caso clavando el primero con un cabezazo tras un tiro de esquina. Sorprendió a los especialistas en las pelotas detenidas. No tuvo una noche tranquila en defensa porque Del Prete por su zona de a ratos inquietó.

Felipe Peña (6). Se las ingenió para cumplir en una noche complicada porque Leandro Díaz mantuvo en alerta a la defensa de River. 

David Martínez (5). Fue co-responsable en el 1-1 de Estudiantes porque cabeceó mal tras la pifia de Enzo Pérez, pero enseguida se recompuso bloqueando un remate de Leandro Díaz que podría haber sido el segundo de Estudiantes.

Milton Casco (5). Defendiendo no sufrió demasiado, pero atacando no alcanzó a ser influyente.

Enzo Fernández (6). Tuvo movilidad, manejó la pelota con criterio y fue vertical. Probó desde afuera y preocupó a Andújar. Todo eso en los 45 iniciales. Luego, bajó algo su nivel.

Enzo Pérez (5). En el balance global, como suele ser habitual, cumplió. Sin embargo, demostró que es humano. Cometió un error insólito en una salida que parecía resolver con jerarquía tras un sombrero. Ahí nació el empate de Leandro Díaz.

Agustín Palavecino (6). No influyó tanto en el primer tiempo. Fue de enganche en la segunda mitad y creció.

Santiago Simón (5). Más arriba en la etapa inicial, más de "8" en la porción final, no pesó como en otras ocasiones.

Julián Alvarez (7). Siempre resulta una luz de esperanza con sus ganas inmensas para desplazarse por distintos sectores del ataque. Siempre profundo, picante, desequilibrante. Esta vez le faltó el gol. Dos veces chocó con las manos de Andújar y un zurdazo imperfecto se le fue desviado.

Benjamín Rollheiser (4). No trascendió y Gallardo lo sacó en el descanso. Van 31 partidos y sigue sin convertir. ¿Hasta dónde la pesará ese dato? 

Braian Romero (5). Entró desde el arranque del segundo tiempo en lugar de Rollheiser. Tuvo una chance muy clara y le pegó mal. No participó demasiado.

Fabrizio Angileri (-) y Bruno Zuculini (-). Jugaron el último cuarto de hora en reemplazo de Rojas y Enzo Fernández.

Jorge Carrascal (-). Ingresó faltando seis minutos por Palavecino.

Marcelo Gallardo (6). Eligió un 4-3-3, pero como no le cerraba lo cambió a pesar de ir ganando, puso a Romero por Rollheiser en el entretiempo y saltó a un 4-3-1-2. Parecía que el equipo crecía, pero enseguida llegó el error inesperado de Enzo Pérez que desembocó en el empate. Ahí el desarrollo a River se le complicó porque Estudiantes ganó confianza y jugó más cómodo en esa idea de resignar la posesión (23% los pincharratas y 77% los millonarios) apostando a la fricción, la intensidad y el pelotazo.

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