Opinión

El 1x1 de Boca: el gran perdedor fue Battaglia con su paso atrás

La postura xeneize en la derrota en Liniers se pareció a la del Superclásico. En otro partido pesado, salió más a bloquear que a jugar. La bajada de línea del DT estuvo vacía de audacia. Pensó más en Vélez que en su equipo, que al final no pateó al arco. Todo potenciado por bajos rendimientos individuales.

Por Enrique Gastañaga

La postura de los jugadores de Boca en el final es símbolo de derrota y de desconcierto. Hubo rendimientos individuales demasiado bajos.

La postura de los jugadores de Boca en el final es símbolo de derrota y de desconcierto. Hubo rendimientos individuales demasiado bajos.

Agustín Rossi (5). Nada pudo hacer frente al misil de Mancuello, pero sí descuidó algo el primer palo, el que debía defender, en el gol de Tarragona.

Marcelo Weigandt (5). No había pesado demasiado en un partido que era equilibrado al extremo, pero estuvo media hora en cancha solamente por una lesión en un hombro.

Carlos Izquierdoz (5). No padeció el partido, pero tampoco ofreció la seguridad de otras veces. Fue en cierto modo responsable del segundo porque eligió mal el pase a Molinas de espaldas y presionado que disparó la recuperación y el contraataque de Vélez.

Marcos Rojo (5). No encontró esa salida limpia del fondo que Boca necesita. En la marca, con su oficio, no padeció. En el tramo final del partido, le cometió un penal a Orellano aplicándole un manotazo en la cara que el árbitro no vio.

Frank Fabra (5). Atrás no sufrió, pero arriba esta vez nada pudo aportar. La presencia de Bouzat lo condicionó.

Rodrigo Montes (4). Abierto por la banda derecha no le encontró la vuelta al juego en ningún momento.  

Jorman Campuzano (4). Boca necesita más de su "5". No exhibió presencia en ninún aspecto. 

Agustín Almendra (5). Como doble "5" únicamente encontró la pelota demasiado lejos del arco de Vélez y se quedó en los pelotazos largos. Vélez supo neutralizarlo. 

Juan Ramírez (4). Bien recostado a la izquierda, fue otro futbolista que no pesó. Jamás pudo cambiar el ritmo. Además, salió por una molestia en la rodilla izquierda.  

Luis Vázquez (4). Sintió la propuesta general del equipo y quedó aislado. Sólo contó con un cabezazo incómodo.

Cristian Pavón (4). No consiguió imponer ninguna de esas cualidades que lo hacen importante. Igual, ante el bajo nivel de Boca y en desventaja, no era para que saliera. 

Eros Mancuso (5). El pibe estuvo una hora en cancha en lugar del lesionado Weigandt. No evidenció fragilidad en defensa, pero tampoco trascendió.

Aaron Molinas (5). Entró en la última media hora por Ramírez. Boca ya perdía. Esta vez le costó agarrar la pelota en un equipo confundido y pasivo, frente a un rival intenso y combativo.

Norberto Briasco (4). Reemplazó a Pavón y aportó más confusión en ataque que otra cosa. 

Exequiel Zeballos (-). Recién ingresó faltando 5 minutos, en lugar de Montes. 

DT: Sebastián Battaglia (3). Era un hermosa prueba para ratificar las buenas sensaciones que Boca había dejado tras su pésimo Superclásico. Sin embargo, el técnico la desperdició proponiendo un 4-4-2 pensando más en bloquear a Vélez que en potenciar las virtudes propias. Por eso adentro Montes y afuera Molinas. Exageró con las precauciones. Tampoco ayudó con los cambios. Sacar a Pavón en una circunstancia adversa, aunque no desequilibre, no parece aconsejable. El chico Zeballos debía ingresar antes.  

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