Opinión

De segunda Selección

Se vienen las Eliminatorias. La renovación luce interesante y el entusiasmo se acepta: debería Argentina lograr una clasificación con mínimo sufrimiento. Eso sí, se necesita paciencia: si el Mundial fuese hoy, no sería candidata. Una gran parte de sus jugadores no protagoniza en los equipos más grandes del mundo. El desafío que tienen esos futbolistas es consolidarse y demostrar que pueden ser de primera Selección

Por Quique Gastañaga

Goza Argentina una línea y algunos intérpretes saludables en este camino de recambio que Lionel Scaloni viene administrando con templanza. Es una etapa nueva que acepta el entusiasmo, por supuesto. Sin embargo, muchos de sus futbolistas todavía deben respuestas internacionales de élite. Todavía tienen que demostrar que no son de segunda Selección. Al cabo, a la ilusión habrá que agregarle paciencia.

Muy pocos de nuestros jugadores laten en los mejores equipos del mundo. Por algo Argentina (683 millones de euros) figura novena en el ránking de selecciones más valiosas armado por el sitio www.transfermkt.com, por debajo de Inglaterra (1.240 millones), Francia (1.040 millones), Alemania (944millones), Brasil (860 millones), Italia (788 millones), Bélgica (774 millones), España (758 millones) y Portugal (694 millones). La décima es Holanda (587 millones). De las selecciones sudamericanas, la más cercana es Uruguay (414 millones), en el puesto 11, y entre los primeros 40 lugares además aparece Colombia (246 millones), en el escalón 17.

Sucede porque hoy Argentina tiene apenas un puñadito de jugadores de primera Selección. Aparte de ese fenómeno que es Lionel Messi, se encuentran otros siete de jerarquía imposible de discutir. A repasar:

# Lautaro Martínez, el nuevo “9” sin dudas, ya recontra afirmado en el Inter, finalista de la Europa League.

# Leandro Paredes, clase y personalidad en el PSG finalista de Champions League.

# Lucas Ocampos, determinante al extremo en el Sevilla campeón de la Europa League y figura contra el bestial Bayern Munich en la final de la Supercopa europea.

# Nicolás Tagliafico, híper afianzado en el Ajax y merodeado por clubes gigantes como el Chelsea, el Arsenal, el Atlético de Madrid y el PSG.

# Paulo Dybala. La Joya de la Juventus. Le falta ratificar en la Selección.

# Sergio Agüero no necesita argumentos. Es el goleador del Manchester City de Guardiola. Ultra vigente. Si no está entre los citados es porque se halla lesionado.

# Angel Di María ostenta una actualidad también incuestionable. Fue uno de los mejores del PSG en el tramo final de la Champions. Scaloni eligió no convocaron.

Aunque el Sevilla lo incluyó como una de sus incorporaciones en este último mercado y respondió cada vez que contó con una oportunidad en la Selección, aún Marcos Acuña no acumula pergaminos para meterse en ese escuadrón de élite. Habrá que ver cómo es su prestación en el equipo de Julen Lopetegui. 

Después, hay varios con buenos momentos pero en equipos que no son los más poderosos del mundo. Rodrigo De Paul, en un Udinese de media tabla para abajo en la última temporada del calcio italiano. Estuvo cerca del Leeds de Bielsa. ¿Hasta dónde lo quiere la Juventus? Gio Lo Celso juega seguido en un Tottenham lejano de aquel finalista de Champions con Mauricio Pochettino. El caso de Alejandro Gómez es especial. El Papu hace rato la rompe en el Atalanta, que sueña cerca de los grandes pero no lo es.

Surgen otras alternativas valiosas a confirmarse. Por las bandas, Joaquín Correa, en una Lazio que jugará la fase de grupos de esta Champions, y Nicolás González, en el Stuttgart que ahora adquirirá roce en la Bundesliga después de un muy buen año en la segunda alemana. Para dibujar en el medio, Nicolás Domínguez, el ex Vélez hoy en el Bologna, y Alexis Mac Allister, en el Brighton inglés. ¿Logrará continuidad Exequiel Palacios en el Bayer Leverkusen? Para equilibrar, Guido Rodríguez, en el Betis. Sabiendo que están muy lejos de Lautaro y del Kun, para lastimar arriba, Gio Simeone, del Cagliari, y Lucas Alario, del Leverkusen. 

Las mayores incógnitas se rescatan del medio hacia atrás. Todo podría resumirse en la realidad de tres de los cuatro titulares de la defensa que protagonizaron el partido más importante de la Era Scaloni (contra Brasil en semifinales de la Copa América 2019), todos en la lista para la doble fecha de Eliminatorias de la semana que viene. Nicolás Otamendi acaba de dejar el Manchester City. Pep Guardiola lo había mandado al banco y acaba de saltar al Benfica buscando jugar. El mismo objetivo persigue Juan Foyth, quien no puede ganarse el puesto en el Tottenham y pasaría a préstamo al Villarreal. El triángulo lo cierra Germán Pezzella: esta Serie A arrancó como suplente en la Fiorentina y podría mudarse al Valencia. Hoy parecen más listos para empezar, por ejemplo, Gonzalo Montiel y Lucas Martínez Quarta.

Eso sí, igual en defensa hay futuro. Leonardo Balerdi se fue al Marsella para jugar y tendrá Champions. En el Lens acumula rodaje Facundo Medina. En el Atlético de Madrid espera su turno Nehuén Pérez.

Esta vez el arco no parece ser un inconveniente. Emiliano Martínez la rompió en el Arsenal y el Aston Villa lo compró transformándolo en el arquero argentino por el que más se pagó en toda la historia. Dibu debería arrancar las Eliminatorias de titular. Aunque Juan Musso, en el Udinese, tan firme está que capta las miradas del Inter, del Napoli y del Benfica. Y no se discuten ni Franco Armani ni Esteban Andrada. 

Hay otros futbolistas que no integran esta última nómina de Scaloni y son para considerar. Un caso: Angel Correa hace rato que se afirmó en la banda derecha del Atlético Madrid. Otra situación: el zurdo Marcos Senesi luce asentado en el corazón de la defensa del Feyenoord.

Todo tiene que ser puesto en su justo lugar. Si el Mundial arrancase ahora, Argentina no estaría entre los candidatos. Sin embargo, lo que empieza el jueves son las Eliminatorias, con una exigencia menor. Aquí en Sudamérica hay cuatro cupos y medio para repartir entre diez postulantes. No puede fallar la Selección. La clasificación sí representa una obligación

El recorrido rumbo a Qatar 2022 debe ser mucho menos traumático que la ruta hacia Rusia 2018. Aquella vez la AFA era tan caótica que en ese trayecto hubo tres técnicos distintos con perfiles también diferentes: Gerardo Martino, Edgardo Bauza y Jorge Sampaoli. Ahora al fútbol argentino se le pueden reclamar montones de cuestiones, pero casi no hay reproches celestes y blancos para plantearle. Hubo una apuesta arriesgada en la elección de un entrenador que no acumulaba experiencia, pero Scaloni fue contestando con altura cada una de las incógnitas. Hay que seguir con atención a la nueva Selección, pero se impone dejarla volar en paz. 

En este contexto, entonces, aunque resulten atendibles, no suenan oportunos algunos pedidos, como la convocatoria de Angel Di María. Si el técnico cree que ese espacio es mejor reservarlo para que adquieran experiencia otros jugadores, vale otorgarle el crédito. Si esos futbolistas pasado el tiempo no responden y Fideo sostiene su vigencia, entonces su convocatoria caerá por decantación. Futbolistas como él no necesitan ser probados. Cuando estaban los históricos se solicitaba un cambio… Cuando no están los históricos se reclama que los citen... A ponerse de acuerdo. Si el Mundial fuese mañana, Di María adentro, obvio. Pero lo que se viene es la Eliminatoria. El mismo razonamiento aplicaría a una decisión parecida con el Kun Agüero. 

Se trata de un momento para afianzar la evolución del equipo con sus nuevos protagonistas sumando evidencias que certifiquen si están o no para defender la celeste y blanca por un tiempo largo. A entusiasmarse, pero con paciencia. Casi todos necesitan minutos. Deben demostrar que son de primera Selección.

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