Opinión

Boca y una Superliga para refundarse

El Xeneize tuvo una gran remontada en el final del torneo y terminó llevándose la Superliga en un cierre para el infarto

Por Pablo Giralt

Boca logró la Superliga en un cierre para el infarto. Foto: Fotobaires

Boca logró la Superliga en un cierre para el infarto. Foto: Fotobaires

Boca encontró la luz al final del túnel. No había a lo lejos demasiadas señales que le permitiesen ilusionarse con un cambio tan inmediato, sin embargo, Miguel Ángel Russo hizo posible lo imposible.

La institución en diciembre de 2019 cambió de autoridades; Jorge Ameal -con el empujón determinante de Juan Román Riquelme- cortó con 8 años de Angelici al frente del club.

Y desde lo dirigencia comenzó la reconstrucción futbolística y anímica de este plantel. Riquelme no lo dudo y eligió a Russo para conducir esta ciclo.

La elección de este entrenador llevaba un significado implícito de orden, calma, trabajo sin histerias y por sobre todas las cosas, incorporar un DT que le permita recuperar la gloria y el prestigio que los de la ribera habían perdido por el indomable River de Gallardo.

Lo que si no estaba en los planes de nadie es que a River se le escapara esta Superliga y que Boca ganara con la autoridad que lo hizo las últimas fechas sin darle respiro a su eterno rival.

Con Russo, varios jugadores cambiaron el chip y alcanzaron el equilibrio que con Alfaro les había faltado. Buffarini, Fabra, Campuzano, Villa, Salvio -entre otros- volvieron a sentirse importantes. Se terminaron las interminables rotaciones y la confianza individual y colectiva comenzó a crecer.

No creo en las premisas preestablecidas del fútbol como por ejemplo: los entrenadores tienen que armar equipos con 11 nombres de memoria. Pero si creo que rotar todo el tiempo como ocurría con Alfaro les quita a los jugadores confianza y mentalmente no logran nunca dar el máximo, ya que jamás sabes cuando estas haciendo las cosas bien y cuando mal.

Russo -fiel a su estilo- siempre mantuvo la compostura y la templanza para bajar decibeles y tener bien en claro que es lo importante.

Y en toda esta transformación aparece el factor Tevez. Sin ir mas lejos, en diciembre muchos le mostraban el camino de salida y se le auguraba la retirada profesional. Pero Roman y Russo se encargaron de devolverle las ganas y ese espíritu competitivo que se le había apagado.

Carlitos no solo fue protagonista, sino goleador del equipo en este 2020. Coronando con Gimnasia (LP) el tan anhelado titulo 69 para la institución.

Las sensaciones que ha dejado el equipo de Russo son muy positivas y les dan a los simpatizantes xeneizes la esperanza de un futuro mejor. Con apenas algunos partidos ha logrado incorporarle al club de la ribera valores/fundamentos que había perdido.

Boca es un merecido campeón de la Superliga, titulo que se potencia al ganárselo en el sprint final a River. Y a su vez, cortar -al menos en apariencia- la supremacía riverplatense de los últimos años.

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