Opinión

2 de marzo: gol y récord de Palermo

El mismo día, pero con dos años de diferencia, fueron históricos para el Loco. En 2008, le hizo un gol a Gimnasia y alcanzó a Pancho Varallo como máximo goleador de Boca en el profesionalismo. Y en 2010, igualó a Roberto Cherro en la cima de la tabla incluyendo la época amateur

Por Federico Del Río

Martín Palermo celebra su gol el 2 de marzo de 2010 ante Vélez. Así al tope de la tabla de goleadores históricos de Boca sumando amateurismo y profesionalismo, la cual después amplió(Fotobaires)

Martín Palermo celebra su gol el 2 de marzo de 2010 ante Vélez. Así al tope de la tabla de goleadores históricos de Boca sumando amateurismo y profesionalismo, la cual después amplió | Fotobaires

La historia de Martín Palermo con la camiseta de Boca tuvo más capítulos que Los Simpson. Por eso, él mismo decía que era una vida de película y justamente a fines del año pasado se estrenó en la pantalla grande. Y dentro de esa seguidilla de hechos que marcaron su historia con la camiseta xeneize hubo un día que parecía predestinado para que se produjeran hitos de los más importantes: el 2 de marzo. Hace justo una década que el Loco le hacía un gol a Vélez y así alcanzaba a Roberto Cherro como máximo goleador en la historia del club. Pero dos años antes, también el 2 de marzo, le había convertido a Gimnasia y ese tanto lo había puesto a la par de Francisco Varallo, hasta entonces máximo goleador del profesionalismo.

Arranquemos por ese primer escalón al que se subió Palermo. Estadio Único de La Plata, cuarta fecha del Torneo Clausura 2008. El Boca de Carlos Ischia visitaba a Gimnasia con la intención de mantenerse en la punta de la tabla de posiciones. Y así fue gracias a las atajadas de Mauricio Caranta, figura de aquel partido, y al gol de Palermo, de penal. El arquero Kletnicki lo bajó a Rodrigo Palacios y el rubio formado en Estudiantes se encargó de convertirle a su rival preferido. Así llegó a los 180 festejos con la camiseta de Boca e igualó la marca de Pancho Varallo en el profesionalismo

Yo voy a seguir haciendo goles, no tengo límites”, avisaba el 9 en el vestuario después del triunfo por 1-0. Y aunque esa tarde pidió calma cuando le preguntaron si su próximo objetivo era alcanzar a Cherro como máximo artillero de la historia xeneize, hacia allá fue. En el medio sufrió una nueva lesión de ligamentos en la rodilla derecha (la misma que ya se había lesionado en 1999) que lo tuvo seis meses sin jugar. Volvió y, claro, siguió haciendo goles. Llegó y pasó los 194, la nueva meta que le habían puesto los estadígrafos que le sumaron 14 goles a Varallo convertidos en copas nacionales. Y le agregó más capítulos a su vida de película.

Yo voy a seguir haciendo goles, no tengo límites

Otra vez fue un 2 de marzo. El del 2010. Otra vez en cancha ajena, la de Vélez. De un lado el Boca de Abel Alves (había agarrado el equipo después de la salida de Basile) contra el Vélez de Gareca. Y en el medio, un partidazo que terminó 4-4 después de que los visitantes estuvieran 3-1 arriba y después 4-3 abajo. A los 26 minutos del primer tiempo, Palermo tuvo la chance de llegar a los 218 goles con la camiseta de Boca, pero Germán Montoya le atajó un penal. Sin embargo, a los 38, el Loco no perdonó. Recibió una asistencia de Riquelme y sacó un zurdazo furioso para el 2-1 parcial.

Así fue como llegó al tope de la tabla de goleadores históricos de Boca sumando amateurismo y profesionalismo. Ya no había límites para él. Por supuesto que la cuenta siguió agrandándose hasta llegar a los 236 con los que se retiró en 2011 y se llevó el arco de la Bombonera a su casa. A eso hay que sumarle las seis vueltas olímpicas en torneos locales y las siete copas internacionales que levantó con la camiseta azul y amarilla. Sin dudas, uno de los hombres que marcó la historia de Boca. Y que con el 2 de marzo tenía una atracción especial…
 

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