Nacional

La cosecha perfecta de Basile en Boca

Se cumplen 14 años de la vuelta olímpica en el Torneo Clausura 2006, cuando el Coco sumó su cuarta estrella sobre cuatro torneos disputados en menos de un año. Fue después de ganarle 2-0 a Independiente que se transformó en bicampeón del fútbol argentino

Por Federico Del Río

Rodrigo Palacios festeja en cancha de Independiente. Boca ganó 2 a 0 y fue campeón(Fotobaires)

Rodrigo Palacios festeja en cancha de Independiente. Boca ganó 2 a 0 y fue campeón | Fotobaires

A algunos se les vendrá a la memoria aquellos abrazos entre el Panadero Díaz y Alfio Basile en los que el Coco terminaba con la camisa negra manchada de talco en la espalda, ahí adonde el ayudante de campo cumplía a rajatabla con la cábala que los unía. Sin embargo, aquel Boca de 2006 se destacaba por muchos otros atributos que demostraba en la cancha y que lo llevaron cómodamente a ser bicampeón del fútbol argentino gracias a las vueltas olímpicas en el Apertura 2005 y Clausura 2006. 

Fue hace 14 años, el 7 de mayo de 2006, cuando el campeón vigente le ganó 2-0 a Independiente en Avellaneda, con goles de Rodrigo Palacios y Martín Palermo, y se coronó nuevamente. La fiesta se trasladó rápidamente a la Bombonera, donde se habían abierto las puertas para que los hinchas pudieran festejar con sus jugadores, que llegaron subidos a un “micro cabriolet”, como dijo Basile cuando lo vio. A Boca le alcanzaba con un empate para quedarse con el título gracias al empate de Lanús frente a Vélez el día anterior.

Aquella vuelta olímpica del Clausura 2006 puso a Roberto Abbondanzieri, arquero titular, y Guillermo Barros Schelotto, ya suplente por entonces, como los jugadores más ganadores de la historia de Boca, acumulando 14 títulos. Pero uno de los datos más llamativos fue la efectividad de Basile desde que asumió a mediados del 2015: 100% sobre cuatro torneos disputados. Primero se anotó con la Recopa 2015 (superando a Once Caldas en la final), después con el Apertura 2015 y, pocos días después, la Sudamericana 2015. Y la cosecha no terminó ahí porque ganó también la Recopa 2016 frente a San Pablo. 

Aquel equipo del Coco tuvo dos piezas fundamentales en el ataque: Palermo fue el goleador del campeón, pero contó con un gran socio como lo fue Rodrigo Palacios, en un gran momento futbolístico, al punto de relegar al mellizo Guillermo al banco de suplentes. El Pato fue el dueño del arco, Cata Díaz el referente de la defensa, y Gago e Insúa, los dueños de la pelota y encarados de manejar los hilos del equipo que ganó 13 partidos, empató cuatro y perdió apenas dos, con 37 goles a favor y 14 en contra.

Más allá de los pocos minutos que Barros Schelotto sumó en ese Clausura 206 (267 repartidos en 11 encuentros), el mellizo tuvo una participación clave en el superclásico para salvar a Boca de la derrota. El partido con River se disputó en la Bombonera, en la fecha 11, y el equipo de Passarella se puso en ventaja en el primer tiempo con un gol de Ernesto Farías y se parecía que se quedaría con el triunfo. Pero el 7 bravo entró faltando 10 minutos para el final y generó el penal que Palermo transformó en el empate a los 43 del segundo tiempo para salvar el honor.

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