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"Es una marca que se ha instalado con el tiempo, quiere decir que hizo ruido"

Guillermo Farré, el autor del gol de Belgrano ante River en el Monumental, hoy técnico del Pirata, recordó el histórico descenso del Millonario. Además, analizó el gran presente de su equipo en la Primera Nacional. 

Guilermo Farré recordó su gol para que River descienda en el Monumental

Nunca lo olvidará: el 26 de junio de 2011, Guillermo Farré anotó el gol del empate en el Monumental para Belgrano, que así mandó al descenso a River y ascendió a Primera División. El ex volante dirige hoy al Pirata, cómodo líder de la segunda categoría, y se refirió a aquel hito en TNT Fútbol.

“Es una marca que se ha instalado con el tiempo. Lo disfruto porque en cierta forma uno ha hecho algo importante por el club y después tuvo una repercusión mayor. Pasa el tiempo y se sigue recordando. Quiere decir que hizo ruido, pero nada más que eso”, comentó Farré en el ciclo que conducen Nacho Fusco y Antonella Valderrey.

El DT de los cordobeses evaluó la notable campaña celeste en la Primera Nacional: Belgrano le lleva 10 puntos a su escolta, San Martin de Tucumán. “Es muy meritorio lo que están haciendo los jugadores para sostener la intensidad y la mentalidad firme, y para tener los pies sobre la tierra. Pero todavía falta mucho para conseguir algo”, remarcó.

“Hay que saber potenciar el estado emocional de los jugadores por si en algún momento se da una situación negativa. Es un torneo muy complejo, con muchos partidos y viajes”, agregó a continuación.

Según el entrenador, “en este campeonato el premio mayor es muy chico para la cantidad de equipos que hay: lo consigue solo uno de 37. Hemos hecho una proyección y un análisis estadístico, que se desglosa no en 37 fechas sino en el corto plazo. Eso mantiene la cordura y el equilibrio”.

“La estructura de Belgrano es muy grande y exigente. Estamos constantemente en diálogo con los jugadores. Más allá de que hayamos ganado, hay que dar rápido la vuelta de página. El estado emocional del jugador hace sostener una línea de conducta. Van 24 fechas y seguimos con la mentalidad de un equipo que pelea por cosas importantes”, reforzó.

Farré, quien jugó en la entidad de Barrio Alberdi entre 2007 y 2017, señaló que “hoy está en la órbita del fútbol lo que genera Belgrano. Tengo la suerte de pertenecer a una institución a la que conozco hace 15 años. El hincha es muy seguidor. Metió 25.000 personas en La Rioja con Platense, 15.000 en Santa Fe... Belgrano es un equipo muy grande. Se ha asumido un compromiso y una responsabilidad para llevar adelante este proyecto”, consignó el orientador de un equipo que apuesta a dos frentes: el ascenso y la Copa Argentina, en la que debe enfrentar a Godoy Cruz por octavos de final tras haber dejado atrás a Platense y a Estudiantes.

“El grupo está preparado para jugar cualquier clase de partidos y tiene versatilidad para adecuarse. Belgrano no tiene un juego preestablecido. De alguna forma, la línea de Belgrano es incierta porque se adapta al rival de turno. Hemos ganado de distintas maneras”, auscultó el entrevistado, quien afirmó además que “sería un gran deseo que eso suceda” al ser consultado sobre la posibilidad de que el Ruso Zielinski, su DT del ascenso en 2011, gane la Copa Libertadores con Estudiantes.

Farré aludió luego a las polémicas que vienen ocurriendo con los árbitros en la segunda categoría: “Hoy el VAR en Primera División le da la tranquilidad al cuerpo arbitral de que ante una equivocación puede rever la situación. En la Primera Nacional eso no ocurre. Cuando un árbitro se equivoca no creo que sea con mala intención. Hay veces en que cuando se analiza el fútbol en su totalidad, uno es objetivo sobre cómo se tiene que ver. En un mismo partido la mano tiene que ser igual para un equipo y para el otro, lo mismo que el agarrón”.

“Hay árbitros que no ven la mano en un área ni en la otra. Cuando analizás otros partidos de la categoría percibís que hay situaciones similares. El arbitraje está siempre en tela de juicio. Entendemos que la primera escapatoria ante un resultado es echarle la culpa a alguien. Los árbitros son seres humanos, se pueden equivocar. Estoy teniendo un buen ida y vuelta con ellos que me permite aprender. Hay grandes arbitrajes en el fútbol argentino. A veces me reconocen que se equivocaron, como también yo me puedo equivocar en la estrategia”, concluyó.

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