Nacional

Fuerte confesión de Pablo Aimar

El ex futbolista reveló un hecho que lo marcó en los inicios de su carrera y sorprendió

Pablo Aimar sorprendió con sus declaraciones. Foto: Prensa AFA

Pablo Aimar sorprendió con sus declaraciones. Foto: Prensa AFA

Pablo Aimar fue siempre sinónimo de buen fútbol. Pero además de haber tenido una enorme carrera como jugador, tras su retiro siguió ligado al fútbol y en especial, a la Selección Argentina.

El ex jugador de River, reconoció sin embargo, que sus inicios en el fútbol no fueron cómo lo hubiese querido. "La inconsciencia de la juventud es lo mejor que hay para afrontar esto. En mi caso, me vine a vivir a los 15 años debajo de la tribuna de River", comenzó explicando el Payaso.

Si lo tuviera que hacer hoy, que tengo 40, no vivo todo eso otra vez. No le doy mi adolescencia a nada, vivo mi vida.

En una charla en DeporTEA, el actual entrenador de la Selección Sub 17 agregó que "si lo tuviera que hacer hoy, que tengo 40, no vivo todo eso otra vez. No le doy mi adolescencia a nada, vivo mi vida. Pero la inconsciencia te lleva a hacerlo, llorás toda la noche porque tu vieja no está y a la mañana estás entrenando. No sé de dónde sacás la fuerza para aguantar todo eso".

El ex jugador siguió sorprendiendo con los dichos hacia los jóvenes estudiantes y destacó que cuando arrancás en el fútbol "lo hacés porque sos joven. No sé si lo haría de nuevo, tiene muchas consecuencias. Camino a ser futbolista, salteás una etapa. Uno no puede recibirse sin rendir todas las materias y en ese momento dejás de rendir".

Camino a ser futbolista, salteás una etapa. Uno no puede recibirse sin rendir todas las materias y en ese momento dejás de rendir".

Explicó también que "te dicen que a los 16 años sos un hombre y no lo sos. Sos una piedra que convierte la tristeza que tiene en bronca o en lo que sea para ir a entrenar, a chocar, a correr, a saltar. Y hay materias que no rendiste y te esperan para cuando decidas retirarte".

Te dicen que a los 16 años sos un hombre y no lo sos. Sos una piedra que convierte la tristeza que tiene en bronca o en lo que sea para ir a entrenar, a chocar, a correr, a saltar.

Y cerró afirmando que "no sé si lo haría de nuevo y tampoco sé si vale la pena. No sé qué hubiera sido de mi vida si no era futbolista y me quedaba en Río Cuarto, estudiando una carrera. Ser jugador de fútbol es extraordinario, pero tiene muchas consecuencias, o por lo menos para mí tuvo muchas consecuencias que no son agradables hoy".

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