Nacional

El fin de la mayor racha invicta en la Bombonera

Dos décadas atrás, Carlos Bianchi sufría su primera derrota como local dirigiendo a Boca: 0-1 frente a Gimnasia de Jujuy. Esa caída le puso punto final a una serie de 24 encuentros sin perder en su casa

Por Federico Del Río

Boca cae en la Bombonera ante Gimnasia de Jujuy el 22 de abril de 2000(Fotobaires)

Boca cae en la Bombonera ante Gimnasia de Jujuy el 22 de abril de 2000 | Fotobaires

"Ahí están, ahí están, los que con River fueron todos para atrás". Así fue la bienvenida de los hinchas de Boca cuando los jugadores de Gimnasia de Jujuy salieron asomaron por el túnel de la Bombonera. El Lobo venía de perder 2-0 contra los millonarios a pesar de que habían quedado con dos jugadores más en la cancha. Lo que ninguno de los que estaba en las tribunas se imaginó es que esos futbolistas, 11 contra 11, darían un batacazo en La Boca aquel 22 de abril del 2000, por la fecha 9 del Torneo Clausura.

Eran los años dulces del primer ciclo de Carlos Bianchi. El Virrey había asumido después del Mundial 98 y de sus éxitos en Vélez para ordenar lo que no habían podido ni Carlos Bilardo ni el Bambino Veira. Rápidamente encontró la fórmula: lo sacó campeón invicto del Apertura 98 y también dio la vuelta olímpica en el Clausura 99, perdiendo justo el día de la vuelta olímpica contra Independiente (0-4), que le cortó el invicto de 40 partidos en el ámbito local, cifra que había alcanzado para superar el récord que ostentaba El equipo de José, aquel Racing dirigido por Pizzutti. 

Más allá del 0-4 en Avellaneda, recordado por un golazo de José Luis Calderón desde mitad de cancha, el Boca de Bianchi había construido una fortaleza en su propio estadio, donde seguía sin perder. Iba camino a cumplir dos años sin conocer la derrota en la Bombonera cuando el humilde equipo jujeño le dio una sorpresa y le frenó la cuenta en 34 partidos invictos. Ese 1-0 gracias al gol de Andrés Romano significó la primera caída de Bianchi como local en torneos domésticos. Hasta entonces había sumado 23 victorias y nueve empates, a los que se le deben sumar dos triunfos más del inicio de la racha durante el interinato de Carlos García Cambón, el técnico anterior a la llegada del Virrey.

Oscar Córdoba; Hugo Ibarra, Jorge Bermúdez, Walter Samuel, Aníbal Matellán; Fernando Navas, Sebastián Battaglia, José Basualdo; Marcelo Delgado, Alfredo Moreno y Guillermo Barros Schelotto fueron los 11 que puso Bianchi en aquel partido. Ante la ausencia de Riquelme por un golpe que había sufrido en la semana en un partido de Copa contra Peñarol, el entrenador optó por jugar con tres delanteros, pero su equipo tuvo una tarde negra. Estuvo cortado, sintió la falta del enganche y faltando diez minutos para el final recibió el mazazo. "Duele mucho perder así, a Boca le faltó inteligencia", fue el resumen del Patrón Bermúdez.

Por supuesto, los jugadores jujeños -en plena lucha por no irse al descenso- festejaron emocionados en la cancha. Ese equipo era dirigido por Raúl Sosa, atajaba Hernán Castellano y tenía a Luis Lobo como futbolista más emblemático. Y mientras ellos se abrazaban en el medio de la Bombonera, se vivió otra situación muy particular: Walter Samuel se iba llorando al vestuario por haber perdido la pelota en el inicio de la jugada del gol y Bianchi cruzaba insultos con un plateísta que había estado recriminando al defensor por su error que costó el final de un largo invicto como local.

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