Nacional

El dirigente más influyente de la historia

Se cumplen seis años de la muerte de Julio Grondona, quien falleció a los 82, dos semanas después que Argentina perdiera la final contra Alemania en el Mundial 2014. Fundó Arsenal, fue presidente de Independiente, de la AFA durante 35 años y vicepresidente de la FIFA

Por Federico Del Río

Julio Humberto Grondona(Fotobaires)

Julio Humberto Grondona | Fotobaires

Hace seis años comenzó una nueva era en el fútbol argentino. Hay un antes y un después de ese 30 de julio de 2014 cuando se produjo la muerte de Julio Humberto Grondona, por entonces presidente de la AFA durante 35 años y aún con mandato vigente por un año más. Fue, más allá de los defensores y de los detractores, el dirigente más importante que tuvo la historia del fútbol argentino. Con un estilo de conducción personalista, construyó un poder extremo no sólo en el ámbito local sino que también se transformó en un hombre clave en la estructura de la FIFA, de la que fue vicepresidente durante 26 años.

Grondona nació el 18 de septiembre de 1931 y antes de transformarse en dirigente fue futbolista. Un clásico número 10 argentino que llegó hasta la Quinta División con la camiseta de River, que tuvo un paso por Defensores de Belgrano y que luego vistió la banda roja pero con fondo celeste de Arsenal de Sarandí, el club que fundó en 1957 junto a un grupo de amigos del barrio y que cuatro años más tarde comenzó a competir en la Primera D. Los que lo vieron jugar aseguran que era un enganche habilidoso, aunque él mismo contó que “no era muy afecto a los entrenamientos, era un poco vago".

Durante un tiempo cumplió con la doble función de ser presidente y futbolista en Arsenal, hasta que colgó los botines y siguió al frente de la conducción del club hasta 1976 cuando asumió otra presidencia: la de Independiente, club en el cual también tenía una asidua participación en paralelo. Allí siguió construyendo su injerencia en el poder fútbol argentino hasta llegar a ser el conductor de la AFA en 1979. El 6 de abril de ese año asumió el cargo que ostentó hasta el día de su muerte, cuando debió sucederlo Luis Segura, quien era el vicepresidente primero.

La frase “todo pasa” fue su lema de cabecera, al punto de llevarla tallada en un anillo que lucía con orgullo. Tuvo un estilo de conducción con el que consiguió que todas las decisiones pasaran por él. No todos los directivos que lo rodeaban estaban de acuerdo con sus formas, pero tampoco se animaban a pararse en la vereda de enfrente. De hecho, en los 35 años que estuvo en la AFA apenas una vez se presentó un candidato a las elecciones: en 1991 fue el ex árbitro Teodoro Nitti quien tuvo la osadía de enfrentarlo y perdió la votación por 40 a 1.

Muy cercano a Joao Havelange y a Joseph Blatter, don Julio llegó a la vicepresidencia de la FIFA en 1988. Nunca quiso ir por el cargo máximo ni se interesó por aprender el idioma inglés para comunicarse mejor con sus pares. Eso sí, manejaba la Comisión de Finanzas y eso le daba un papel principal en la estructura del máximo organismo. Su nombre quedó involucrado en varias causas y denuncias por hechos de corrupción, aunque en ninguno fue condenado. El velorio de Grondona se realizó en el predio de la AFA que lleva su nombre y los personajes que pasaron por allí durante esas horas demuestran el poder que había construido durante su presidencia. Pasaron desde Mauricio Macri hasta Cristina Fernández de Kirchner, desde Lionel Messi hasta Juan Román Riquelme. Hasta Blatter viajó de urgencia desde Europa para despedir a su “mano derecha”.

  • Julio Grondona
  • AFA
Comentarios