Nacional

El baile de Agüero a Racing

Hace 15 años, el Kun tuvo una actuación estupenda y fabricó un gol que quedó para la historia del clásico de Avellaneda que terminó en goleada: 4-0. Nicolás Frutos hizo los otros tres tantos de Independiente

Por Federico Del Río

El festejo del Kun Agüero en el clásico de Avellaneda(Fotobaires)

El festejo del Kun Agüero en el clásico de Avellaneda | Fotobaires

Iban 37 minutos del segundo tiempo cuando Sergio Agüero bajó la pelota en campo propio, giró, cruzó la mitad de cancha y encaró hacia el área de Racing. Todo lo que vino después fue una obra de arte que con sus frescos 17 años el propio Kun contó con lujo de detalles: “Cuando arranqué pensé en dársela a Nico Frutos, pero estaba muy marcado y me la jugué yo ante Crosa. Iba a pegarle, pero justo me tapó así que volví a enganchar. Lo venía midiendo y sabía que si enganchaba de nuevo, él se pasaba. Y se me dio. Fue el cierre perfecto”.

Fue un gol antológico en la mañana del domingo 11 de septiembre de 2005. El clásico de Avellaneda se disputó por la mañana en la Doble Visera y la fiesta fue roja, en tiempos donde todavía convivían las dos hinchadas en el estadio. El equipo de Julio Falcioni aplastó al de Guillermo Rivarola con un baile histórico que terminó 4-0. Nicolás Frutos clavó un hattrick y hubiera sido el gran protagonista de ese cruce si no fuera por esa jugada espectacular que construyó Agüero para cerrar la goleada hace justo 15 años.

Bernardo Leyenda; Martín Pautasso, Marcelo Méndez, Fernando Cáceres, Eduardo Domínguez; Lucas Pusineri, Mariano Herrón, Esteban Buján, Lucas Biglia; Sergio Agüero y Nicolás Frutos fueron los 11 de Independiente por la sexta fecha del Apertura 2005. Del otro lado, Racing formó con Gustavo Campagnuolo; Martín Vitali, Gustavo Cabral, Diego Crosa, Jorge Núñez; Milovan Mirosevic, Juan Manuel Torres, Diego Simeone, Sebastián Romero; Rubén Capria; y Raúl Estévez.

El clásico tuvo un quiebre en el primer tiempo: el Chaco Torres atajó una pelota para que no fuese gol, vio la roja y Frutos convirtió de penal. Con ese 1-0 y un hombre más de ventaja, Independiente se floreó en el segundo tiempo y amplió la ventaja con un cabezazo y otro penal del Flaco. Los hinchas ya gozaban con ese 3-0 y enloquecieron cuando Agüero tuvo su última participación en el partido. El Kun ya era una realidad, a pesar de sus 17 años, al que Menotti había comparado con Romario y en esa jugada se disfrazó más que nunca del Chapulín.

Diego Crosa quedó como el pato de la boda, desparramado por el piso ante tres enganches del juvenil que definió de zurda y cruzado para festejar su octavo gol con la camiseta de Independiente. Después de semejante obra de arte, Falcioni puso a Bustos Montoya por el Kun para que los hinchas del Rojo lo ovacionaran. “Me sorprende que la gente coree mi nombre, se los agradezco”, comentó el Kun a pura timidez ante los micrófonos, la que no tuvo en la cancha para dibujar una jugada que quedó en la historia de los clásicos de Avellaneda.

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