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La película del Pulga Rodríguez, el talento que no forzó un pase a Boca y a los 36 busca la gloria con Colón

Tuvo diversos trabajos para subsistir y una mujer fue clave para que no abandone el fútbol. También hubo un representante que lo dejó sin el Inter y sin el Real Madrid. Eso sí, fue su culpa no presionar para ir al xeneize. Le falta la foto que no le pidió a Maradona...
 

Por Enrique Gastañaga

El Pulga Rodríguez, protagonista de una vida de película(Fotobaires)

El Pulga Rodríguez, protagonista de una vida de película | Fotobaires

Así como juega, así como define, así como ejecuta un penal, tan simple como cautivante es la vida de Luis Miguel Rodríguez. Es una de esas películas que valen ser miradas una y otra vez. Algunas historias tal vez se recuerdan, pero seguro que algunas otras se escapan. Siempre es un buen momento para refrescarlas, mucho más ahora cuando el Pulga se encuentra a punto de dar su primera vuelta olímpica en el fútbol grande. Play...

Este Luis Miguel no canta sólo goles bonitos. De todos modos, sí conoce diversos oficios. Los aprendió desde muy pequeño. En su casa de Simoca (Tucumán), compartida con otros 9 hermanos, nada sobraba. Eran días de privaciones. Había que ayudar en la economía del hogar. Trabajó como albañil, como pintor, como electricista.

El Pulga es la bandera de la simpleza. Enamorado de sus orígenes ultra humildes, siempre recuerda que durante mucho tiempo jugó al fútbol descalzo. Había que cuidar las zapatillas para ir al colegio. Jamás dejará de remarcar en cualquier charla intimista los primeros botines que le compró su papá con sacrificio total. Sabe qué es la miseria. Por eso en esta vida que ahora le regala comodidades y solvencia económica, Luis Rodríguez no olvida y suele organizar ollas populares en su pueblo.

Los primeros desencantos con el fútbol debió asimilarlos después de ilusiones gigantes, en el arranque de su adolescencia. Se sabe que aquel Pulga precoz llegó a jugar en el Inter y que el Real Madrid, al observarlo, se lo quiso llevar. No terminó en la Casa Blanca porque su representante le aseguró que estaba cerrado el acuerdo con el poderoso club italiano. Era su tutor y, aunque no quería, le hizo caso. No era así… Se quedó sin el Inter y sin el Madrid. Encima, hubo una aventura más en Rumania con un epílogo todavía peor: tras el primer mes, lo dejaron colgado y sin plata. Un DT, que ya no estaba en el club y era amigo de su apoderado, lo hospedó hasta que pudo regresar.

Así, con el corazón roto, sin ganas de seguir jugando más que en el barrio y con sus amigos, en el peor momento, apareció un amor que lo rescató. Una chica tucumana en muy buena posición económica. Ella, Paula, su esposa actual, lo acompañaba a los partidos que jugaba por plata. Como advirtió que era un talento, le consiguió un club menor, UTA, que terminó siendo el trampolín para aterrizar en Racing de Córdoba. Ahí lo vio el Indio Jorge Solari, quien le abrió la puerta de Atlético Tucumán, donde se convertiría en leyenda.

Hubo un ratito de Luis Miguel Rodríguez a préstamo en Newell’s, apenas 18 partidos en la temporada 2010/2011. Después, el regreso a Atlético para agigantarse como ídolo, ya con participaciones en competencias continentales. Y su destino actual: Colón, este Colón finalista.

El Pulga hasta se dio el gusto de ponerse la camiseta de la Selección. Fue en un amistoso y con Maradona como técnico. Le quedó igual una cuota pendiente. No tiene una foto con Diego. No se animó a pedírsela. También se arrepiente de no haber forzado su transferencia a Boca cuando ya había cumplido 23 años. Brillaba en Atlético Tucumán. Suponía que tendría otra oportunidad más adelante. Se equivocó.

Tampoco se le concretaron otras dos posibles transferencias, a Nacional y a Peñarol de Uruguay. ¿Luis Rodríguez tendrá el destino más soñado ahora, en el próximo mercado de pases, aprovechando que su contrato con Colón vence a fin de mes y queda con el pase en su poder? Por ahora parece que lo tienen en la mira en La Plata, tanto Estudiantes como Gimnasia…

De todos modos, a no apresurarse. Antes, el Pulga tiene “el” partido. Una final para ser campeón del fútbol grande por primera vez. No es para distraerse.  

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