Internacional

Una final argentina en Japón: Independiente campeón de la Recopa 95

Hace 25 años, Independiente se coronaba campeón de la Recopa Sudamericana frente al Vélez de Bianchi. El partido se disputó en el estadio Olímpico de Tokio y terminó 1-0 con gol de José Tiburcio Serrizuela

Por Federico Del Río

La Recopa Sudamericana debe ser uno de los torneos que más sedes ha tenido. Su primera edición, definida entre Nacional de Montevideo y Racing en 1989, fue con partidos de ida y vuelta en los estadios de cada uno de los finalistas. Al año siguiente, Boca y Nacional de Medellín jugaron una final única y Miami. Y los cambios se fueron sucediendo hasta que desde 2005 se retomó con la modalidad de ida y vuelta. Pero hace exactamente 25 años se dio un cruce muy particular: dos equipos argentinos tuvieron que viajar hasta Japón para definir al campeón de la edición 1995.

El Vélez de Bianchi había tenido su año más exitoso en el 94, cuando ganó la Copa Libertadores y luego la Copa Intercontinental frente al Milan. La conquista de la máxima competencia sudamericana era la que le había dado la clasificación para volver a Tokio. Enfrente tuvo al Independiente de Miguel Brindisi, campeón de la Supercopa, el torneo que en aquellos años se disputaba en el segundo semestre del año y que reunía a todos los campeones de la Libertadores. Así, entonces, ambos planteles partieron de Ezeiza para dar la vuelta al mundo y disputar una final en Japón.

El estadio que le correspondía a ese encuentro era el de Kobe, pero un terremoto que hubo en esa ciudad tres meses antes obligó a los organizadores a cambiar de sede. Finalmente se eligió al Estadio Olímpico de Tokio. El Rojo formó con Luis Islas; Juan Carlos Ramírez, Claudio Arzeno, José Serrizuela, Guillermo Ríos; Diego Cagna, Alfredo Cascini, Jorge Burruchaga, Daniel Garnero; Albeiro Usuriaga y Sebastián Rambert. Mientras que Vélez paró a José Luis Chilavert; Flavio Zandoná, Roberto Trotta, Víctor Sotomayor, Raúl Cardozo; José Basualdo, Marcelo Herrera, Claudio Husaín, Christian Bassedas; José Flores y Omar Asad.

El partido resultó muy parejo, con pocas situaciones de gol, y recién en el segundo tiempo llegó el desequilibrio para Independiente. En la segunda jugada después de un corner que la defensa de Vélez no pudo despejar bien, el Luli Ríos volvió a meter la pelota en el área, Arzeno buscó el centro y apareció Serrizuela para empujarla. Quedaban 20 minutos hasta el final del encuentro y los de Bianchi estuvieron a punto de igualar sobre la hora, pero el Turu Flores tiró por arriba del travesaño después de una gran asistencia del Turco Asad.

Así, el Rojo levantó la Recopa, un trofeo que le faltaba en sus vitrinas, con el condimento especial que ese triunfo se dio en el mismo estadio en el que se había coronado campeón del mundo en 1984 tras superar al Liverpool. Lo extraño fue que esa vez, hace ya 25 años, viajó 18 mil kilómetros para enfrentar a un equipo que podría haber encontrado recorriendo apenas 21 kilómetros para llegar de Avellaneda a Liniers…

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