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"Quizás Mascherano se tome la revancha un día como entrenador de la Selección Argentina, hay un técnico ahí", expresó Carles Puyol

El ex defensor español se refirió al retiro del "Jefecito", con quien compartió plantel en Barcelona. "Fue sin duda uno de los jugadores más profesionales que conocí a lo largo de mi carrera", aseguró

La carta de Carles Puyol a Javier Mascherano(Instagram /carles5puyol)

La carta de Carles Puyol a Javier Mascherano | Instagram /carles5puyol

No quedan dudas de que Javier Mascherano dejó una huella en el mundo del fútbol y quedó demostrado con todas las muestras de afecto que ha recibido desde el anuncio de su retiro. Y para tomar dimensión de lo que significó apareció Carles Puyol, quien sorprendió y publicó una carta para el "Jefecito" en el diario La Vanguardia. La nota se titula: "La llegada de Mascherano, mi liberación".

La leyenda del Barcelona lo describió como "uno de los jugadores más profesionales" que conoció en su carrera. Además, reconoció que hinchó por Argentina en la final del Mundial 2014. "Vi en directo la final del Mundial entre Argentina y Alemania. Me invitó la organización para depositar el trofeo sobre el césped de Maracaná. Fui de los pocos que iba con Argentina. Por Masche y por Leo. Qué lástima", escribió.

"Siempre he pensado que Argentina perdió un gran central aunque por estilo, y por la calidad de sus delanteros, también era lógico que Masche jugara allí de 5 para peinar la zona. Esa función siempre la bordó", analizó el español.

Pero Puyol no se quedó allí y pisó el acelerador: aseguró que le ve futuro como director técnico de la Selección Argentina. "Quizás Javier se tome la revancha un día como seleccionador. Porque no lo duden. Hay un técnico ahí. Un líder, un ganador, un tipo con carácter, un gran comunicador", comentó.

La llegada de Mascherano, mi liberación, por Carles Puyol *

Javier Mascherano fue sin duda uno de los jugadores más profesionales que conocí a lo largo de mi carrera. Ganador y comprometido, me di cuenta en cuanto llegó de que su manera de entender el fútbol coincidía con la mía. Masche, así le llamé siempre, se sentía un jugador de equipo y así se comportaba. Anteponía los objetivos colectivos por encima del lucimiento personal, virtud con la que me identifico.

En el campo no le importaba encargarse de la labor más gris, quizás la menos llamativa para el espectador, pero tremendamente importante para el equilibrio de cualquier equipo. En el vestuario tenía madera de líder, analizaba las cosas que sucedían y las comunicaba con clarividencia. Como capitán eso siempre fue de una gran ayuda. Nuestras visiones coincidían y en nuestras charlas conectábamos.

Personalmente, recuerdo que su llegada tuvo un efecto desestresante para mí. En aquella época teníamos problemas de centrales y su alto rendimiento en una demarcación que en principio no era la suya supuso para mí una liberación. Cuando yo no podía jugar a causa de alguna lesión me sentía mal, pero cuando Masche se asentó, sus prestaciones fueron excelentes y eso me daba tranquilidad. Cómo olvidar aquella jugada en la que nos salvó una eliminatoria de Champions evitando un gol in extremis de Bendtner (Arsenal). Tengo la sensación de que aquel día, con aquella acción, se consolidó del todo.

Ahora que se retira me han venido a la mente aquellas sesiones suaves del día posterior a algún partido. Después de estirar y dar cuatro toques a ambos nos gustaba compartir rutinas para no perder fuelle, ya en el gimnasio. Cinta de correr, bicicleta estática... Siempre buscando el máximo rendimiento a través del trabajo diario. Y en un ambiente muy sano. Confieso sentir nostalgia de aquellos momentos.

Sobre el césped coincidimos menos de lo que se pueda pensar. Como centrales teníamos perfiles parecidos así que era más normal que uno u otro hiciéramos pareja con Gerard (Piqué). Siempre he pensado que Argentina perdió un gran central aunque por estilo, y por la calidad de sus delanteros, también era lógico que Masche jugara allí de 5 para peinar la zona. Esa función siempre la bordó. Por cierto, vi en directo la final del Mundial entre Argentina y Alemania. Me invitó la organización para depositar el trofeo sobre el césped de Maracaná. Fui de los pocos que iba con Argentina. Por Masche y por Leo. Qué lástima.

Quién sabe. Quizás Javier se tome la revancha un día como seleccionador. Porque no lo duden. Hay un técnico ahí. Un líder, un ganador, un tipo con carácter, un gran comunicador.

Suerte, Masche.

* Texto escrito para el diario La Vanguardia.

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