Internacional

El fútbol del futuro: feroz pelea entre FIFA y UEFA por el Mundial cada dos años

De la mano de muchas leyendas de este juego, la FIFA acelera su idea de jugar una Copa del Mundo cada dos años. La batalla con la UEFA ya es feroz. ¿Qué dicen las estrellas? ¿Qué puede pasar? ¿Cuál sería el primer cambio que afectaría a Sudamérica? ¿Cómo se recibe la iniciativa en las ligas europeas?

Por Enrique Gastañaga

Gianni Infantino y Arsene Wenger, rodeados por una colección de ex futbolistas que marcaron una huella. En ese grupo, el argentino es Pablo Zabaleta.

Gianni Infantino y Arsene Wenger, rodeados por una colección de ex futbolistas que marcaron una huella. En ese grupo, el argentino es Pablo Zabaleta.

Se impone empezar a prepararse para un nuevo mapa del fútbol mundial, con transformaciones potentes en los calendarios. Eso sí, antes habrá que ver cómo termina la batalla entre la FIFA y la UEFA, una guerra de dirigentes con demasiados intereses económicos en juego.

Acelera la FIFA, con una reunión en Doha que podría resumirse en esa foto simbólica que muestra a Gianni Infantino, presidente del máximo organismo del fútbol mundial, con Arsene Wenger, icónico entrenador francés, ambos acompañados por ex estrellas de varios países del mundo. Como representante argentino aparece Pablo Zabaleta, junto a David Trezeguet, Roberto Carlos, Ronaldo, Peter Schmeichel, Marco Materazzi, Sami Khedira, Jared Borgetti y Youri Djorkaeff, entre otros.

Esos ex futbolistas no sólo fueron a jugar un partidito con Infantino en Doha, tal como lo posteó Roberto Carlos en su Instagram. Ellos forman parte de un grupo de asesoría técnica para evaluar y opinar sobre el futuro del fútbol masculino. La nómina es más que extensa. A Doha no viajaron, pero también son integrantes de esa comisión Javier Mascherano, Javier Zanetti, Didier Drogba, Iván Córdoba, Jurgen Klinsmann, Lothar Matthaus, Jay Jay Okocha, Michael Owen, Marco Van Basten, Yaya Touré, Alessandro Altobelli y John Terry, entre tantos otros. 

La FIFA apuesta a modificar los calendarios internacionales y para fortalecer la idea primero apuesta a obtener la aprobación de futbolistas que hicieron historia en distintos países. A ellos también apunta para expandirla por el universo futbolero, todo girando alrededor de Wenger y sus iniciativas centrales. Además, se trasladó la propuesta a técnicos y ex entrenadores. En total, han consultado a más de 80 personalidades.

Wenger, como jefe de desarrollo mundial del fútbol de la FIFA, impulsa como objetivo más revolucionario la disputa de los Mundiales cada dos años en lugar de cuatro, a partir de 2028. Si prospera esa intención, luego de Qatar 2022 y EE.UU.-Canadá-México 2026 comenzaría otra historia. También la Copa América y la Eurocopa se jugarían cada dos años. 

Algunos como Mascherano no andan con vueltas y apoyan públicamente con fuerza a la nueva modalidad que se pretende instalar. Otros, como el actual DT de Inglaterra, Gareth Southgate, opta por un "ni" resaltando aristas positivas, pero también negativas. Bien negativo es el galés Gareth Bale: "Me gusta la tradición, que los Mundiales sigan siendo cada cuatro años. Así un Mundial tiene ese prestigio, como los Juegos Olímpicos. Se siente un poco más especial porque no sucede con demasiada frecuencia. No me gusta cada dos años porque pierde esa parte de la historia".

La FIFA duplicaría el negocio del fútbol con la competencia que más dinero le reditúa. Por supuesto que no se establece al económico como el primer argumento. Siempre señalan que el aspecto deportivo es prioridad: se jugarían más partidos de alta calidad y estrellas de selecciones menores tendrían más chances de jugar un Mundial (citan al noruego Erling Haaland para ejemplificar). Certifican que es lo que los fanáticos quieren. 

Si la obsesión de la FIFA pasa por seducir a los jugadores es porque sabe que la principal oposición la encuentra en la UEFA y en los clubes europeos. Quedó bien en claro en los últimos días. 

"El Mundial tiene su valor precisamente por ser cada cuatro años. Un Mundial cada dos lo devaluaría. Los clubes y las selecciones deben ocupar su espacio deportivo y financiero", sentenció el esloveno Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA. Fue hace un par de días, durante la Asamblea General de la ECA, que es la Asociación Europea de Clubes.

En ese mismo encuentro de los clubes europeos, el director ejecutivo del Manchester City, Ferran Soriano, dijo que en el calendario futbolístico "ya no hay espacio para nada. No hay espacio en absoluto. Los jugadores no pueden jugar más partidos". En ese mismo sentido, se pronunciaron Nasser al-Khelaifi, el directo ejecutivo del PSG y además presidente de la ECA. También Andrea Radrizzani, propietario del Leeds United, quien buscó una posición intermedia: "Cada cuatro años, no. Pero quizás podría haber una discusión cada tres".

Las Ligas Europeas, agrupadas en un ente que reúne a 13 de los principales campeonatos del Viejo Continente (Premier League, LaLiga, Bundesliga, Serie A, Ligue1, entre otros), tras reunirse este jueves en Nyon, emitieron un comunicado rechazando el proyecto de hacer un Mundial cada dos años porque no soluciona "un calendario ya congestionado". Remarcaron que se oponen "firme y unánimemente" y aseguraron que trabajarán para evitar que "se tomen decisiones unilaterales que perjudiquen al fútbol nacional".

Se trata de una pulseada que será de largo aliento. No habrá definiciones próximas, pero cada uno mueve sus fichas. En principio, como jugada número uno, la más factible de concretarse, la FIFA podría modificar las Eliminatorias Sudamericanas para que se jueguen en dos grupos, como antes, y no sean tan prolongadas. Así se facilitaría la cesión de jugadores y se achicaría el margen de conflictos con los clubes europeos. Es un ítem que a esta parte del mundo vaya si le interesa. Sin embargo, al cabo pasa a ser sólo un detalle en una batalla mucho más grande.


 

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