Internacional

La NBA duda en permitir la vuelta a los entrenamientos

Tras haber anunciado inicialmente el 1° de mayo como fecha de regreso en algunos estados, la liga volvió a demorar su decisión y hay mucha incertidumbre

La presión del presidente Donald Trump a las principales ligas deportivas de su país comenzó a surtir efecto. La semana pasada, en una teleconferencia, Trump le transmitió a los ejecutivos de las diferentes disciplinas la necesidad de retomar la actividad cuanto antes para contribuir con la economía de un país que comienza a sentir con fuerza los duros efectos del parate obligado por la pandemia del coronavirus. Así, algunas ligas ya comenzaron a pensar alternativas para regresar a las canchas.

La de la NBA había sido una de las posturas más cautelosas a la hora de pensar en el futuro de la actividad. Tras la reunión virtual con Trump, el comisionado Adam Silver se había mantenido firme en su posición de no ofrecer plazos para el retorno de la disciplina. Entonces, Silver afirmó que sabía aún menos de fechas tentativas que cuando debió suspender la actividad a principios de marzo, y también aseguró que no tendría un panorama más logrado respecto al tema hasta entrado el mes de mayo próximo.

Sin embargo, en paralelo, Silver comenzaba a delinear algunos escenarios que le permitieran pensar en la vuelta del básquetbol. Por un lado, anunció recientemente un acuerdo con el sindicato de jugadores por el cual a partir del 15 de mayo se le retendrá un 25% del sueldo a los profesionales para morigerar el impacto de una potencial suspensión definitiva de partidos, y por el otro se reunió con especialistas de salud para evaluar la posibilidad de un regreso con los equipos centralizados en una ciudad.

Recientemente, además, la NBA se animó a pensar en la vuelta de los entrenamientos. La asociación de jugadores había advertido sobre la necesidad de casi un mes y medio de preparación previa al regreso, y Silver tomó nota. La segmentación del aislamiento obligatorio en algunos estados le sirvió a la liga para anunciar que a partir del 1° de mayo, aquellas ciudades cuyas autoridades sanitarias lo permitieran podrían reabrir sus campos de entrenamiento. Atlanta, sede de los Hawks, quedó en la mira.

Sin embargo, el director general de los Hawks Travis Schlenk negó que fueran a disponer de sus instalaciones. "Esperaremos un par de semanas a ver qué ocurre en el estado", afirmó Schlenk. "Si la respuesta es positiva, comenzaremos una apertura gradual", completó. La cauta respuesta de la mayoría de los ejecutivos de los equipos a la decisión de permitir la reapertura obligó a la NBA a retrasar la fecha por una semana, al 8 de mayo próximo, aumentando la incertidumbre sobre el regreso de la temporada.

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