Internacional

La Champions que Karius le regaló al Real Madrid

Hace dos años, el arquero del Liverpool cometió dos errores que le costaron la derrota en la final de la Orejona. Fue la tercera consecutiva de Zidane como entrenador y la despedida de Cristiano Ronaldo del Merengue

Por Federico Del Río

Hay partidos que marcar un antes y un después para los futbolistas. Para bien o para mal, claro. Y aquel 26 de mayo de 2018 fue el día del quiebre para Loris Karius, el arquero alemán del Liverpool hasta ese momento. Sí, sólo hasta ese partido en el que firmó su condena eterna con los ingleses, justo en una final de Champions League. Dos errores suyos fueron los grandes responsables de que Real Madrid se quedara con la Orejona y a él le sellaron la salida en el pasaporte: fue cedido al Besiktas tras esa maldita noche en Kiev.

La previa de esa definición prometía una gran final. El Real de Zinedine Zidane y Cristiano Ronaldo, campeón de las dos ediciones anteriores, iba por el tricampeonato consecutivo después de eliminar en final al PSG, la Juventus y el Bayern Munich. Enfrente, el equipo del momento, el Liverpool de Juergen Klopp y Mohamed Salah que había dejado en el camino a Porto, Manchester City y Roma. Los Diablos Rojos querían cortar con la hegemonía merengue y tenían con qué. Pero lamentablemente para ellos, no fue su día. A los 30 minutos del partido ya hubo un hecho clave: el egipcio debió ser reemplazado después de un forcejeo con Sergio Ramos que le provocó una lesión en el hombro izquierdo cuando cayó al piso.

En el inicio de la segunda etapa, llegó el primer gran error de Karius. Agarró la pelota cerca del borde del área grande y quiso dar un pase rápido hacia el costado sin percibir que Benzema estaba demasiado cerca. El delantero del Real estiró su pierna derecha, bloqueó el pase y la pelota entró lentamente en el arco. Increíble. Iban apenas seis minutos. Liverpool se pudo recuperar rápido y cuatro minutos después Mané emparejó el resultado y todo pareció arrancar de nuevo. Cristiano Ronaldo no estaba inspirado y Liverpool soñaba con la vuelta olímpica por más que no tenía a su figura en la cancha.

Pero si algo le sobran al Real son variantes y aquella vez en Kiev el que entró y se llevó los flashes fue Gareth Bale, quien reemplazó a Isco para la última media hora y tres minutos después de pisar el césped clavó una chilena poco ortodoxa para poner el 2-1. Y más cerca del final, contó con la complicidad de Karius para terminar de condenar al equipo de Klopp. Un remate del galés que parecía fácil se le escapó de las manos del arquero para completar su nefasta final. Todo el esfuerzo y la gran temporada que había realizado el Liverpool terminaba en desgracia por su culpa.

Así, el Real festejó su Champions número 13, la consecutiva de la mano de Zidane (venía de superar al Atlético Madrid en 2016 y a la Juventus en 2017), primera vez que un entrenador conseguía algo así. Karius terminó en el Besiktas, de donde se acaba de ir y ahora busca club. Y esa misma tarde, después de la vuelta olímpica, Cristiano llamó la atención como no lo había podido hacer en la cancha anunciando que había sido su última vez con la camiseta blanca. "Fue muy bonito estar en el Madrid", fue la frase sonó como una bomba y que anticipó lo que terminaría siendo su mudanza a la Juventus después del Mundial de Rusia.

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