Internacional

Cuando Icardi jugaba en las Islas Canarias y lo tentaron de la selección italiana

Hace 12 años, el rosario se formaba en un equipo de la Segunda B española y ya lo esperaba el Barcelona para sumarse a la Masía. Los tanos lo descubrieron y le ofrecieron ponerse la Azzurra, pero el delantero dijo que no

Por Federico Del Río

Mauro Icardi(EFE)

Mauro Icardi | EFE

Antes de que su nombre se metiera de lleno en el día a día de los argentinos, ya sea por sus goles o por su relación con Wanda Nara, hubo un Mauro Icardi que fue uno de los miles de hijos de argentinos que se fueron del país a comienzos del milenio, cuando se produjo la crisis que desembocó con la renuncia de Fernando de la Rúa como presidente de la Nación. Analía y Juan Carlos decidieron irse a Europa y buscar un futuro mejor para ellos y sus hijos. Así fue como Mauro llegó a las Islas Canarias con tan solo 9 años y empezó a jugar a la pelota en la Unión Deportiva Vecindario, un club que estaba en la Segunda B española.

Icardi fue creciendo a fuerza de goles y en 2008, tras participar en un torneo en el que también jugaron Real Madrid y Barcelona, firmó un contrato con el equipo catalán por seis años. Fue su elección porque ofertas le llovían: Valencia, La Coruña, Liverpool, Arsenal y Sevilla fueron algunos de los tantos que intentaron llevarse al juvenil que rompía redes en la Gran Canaria. Y así como varios equipos lo querían, también las federaciones lo buscaron. 

Primero fueron los españoles quienes le ofrecieron ponerse la camiseta de su selección, pero Mauro y familia decidieron dejar pasar la invitación. Y en abril de 2008, cuando ya había firmado pero todavía no se había puesto la camiseta del Barsa, lo llamaron desde Italia tentaron con la Azzurra porque Icardi ya tenía el pasaporte italiano. Se venía un Sub 16 europeo y lo querían vestir de azul. Sin embargo, otra vez su respuesta fue negativa, apostando a un llamado desde Argentina.

Ante tantas propuestas, el representante de Icardi empezó a mandar mensajes hacia Argentina para ver si alguien se hacía eco y llegaba ese llamado desde la AFA como en su momento había pasado con Messi, cuando Hugo Tocalli se apuró en convocarlo y Grondona se movió para organizar un amistoso y así blindar a la promesa del Barcelona que ya estaba siendo sondeado por los españoles. Pero no fue tan inmediato en el caso del delantero que por entonces tenía 15 años. Tuvo que esperar hasta el 2012 cuando fue citado por Marcelo Trobbiani para la Sub 20.

La historia posterior es la más conocida. Después de los más de 500 goles que dicen que hizo jugando en las categorías menores de Vecindario, fue a La Masía, aunque ahí no encontró su lugar. Por eso, se fue a Sampdoria y ahí sí empezó el despegue profesional del rosarino que luego fue figura y capitán del Inter hasta ser cedido al PSG hace menos de un año. Y su deseo de vestir la celeste y blanca se cumplió, aunque sin el éxito que él deseaba y que se esperaba de él. Aunque esa es una cuenta pendiente que todavía puede saldar.
 

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