Internacional

Brasil recibe a la Copa América de la discordia

Luego de muchas idas y vueltas, la postergación del año pasado por la pandemia, la mudanza express de Argentina-Colombia a esta nueva sede, Conmebol tendrá su torneo de selecciones desde el próximo domingo en el mismo escenario donde se disputó la última edición de 2019.

Por Fernando Czyz

Bolsonaro en la Copa América 2019(AFP)

Bolsonaro en la Copa América 2019 | AFP

El último paso que debía sortear la Copa América para que la pelota pueda rodar en Brasil era que la Corte Suprema aprobara su realización y rechazara los tres recursos que se habían presentado para impedir su realización. Luego de una decisión mayoritaria la jurisprudencia le dio luz verde a un certamen postergado el año pasado por la pandemia del coronavirus y que sufrió una mudanza a menos de un mes del comienzo.

Al final, la principal demanda para impedir la realización del torneo fue rechazada por unanimidad (11-0), la segunda para vetar los actos legales que hacen viables el campeonato tuvo una votación de 9-2 a favor de la Copa América y la tercera, para interrumpir los preparativos, terminó con un 8-3 favorable al evento deportivo.

Con casi 480 mil muertos y a las puertas de la tercera ola de la pandemia, las diez selecciones de Sudamérica se reunirán en Brasil para disputar un torneo con que se disputarán con el mismo protocolo de los torneos de clubes (Libertadores, Sudamericana y Recopa), es decir con delegaciones en rígidas "burbujas”,  partidos disputados sin público y cinco cambios habilitados por imponderables de contagios.

Bolsonaro, que busca un nuevo impulso de popularidad para las elecciones del año próximo como el que tuvo con Brasil campeón en 2019, garantizó a Conmebol la realización de este torneo que apenas fue confirmado en tierras brasileñas el 31 de mayo, un días después de confirmar la cancelación en Argentina y quince días después de cancelar al otro país sede: Colombia.

Los contactos entre capitanes y técnicos de las selecciones sudamericanas, además de una manifestación pública de la propia Selección local con una posición crítica no pudo torcer el brazo de un torneo que además tuvo algunas retiros de patrocinadores como la estadounidense Mastercard, la cervecería multinacional belga AB InBev y la compañía inglesa de bebidas alcohólicas Diageo.

Pero la pelota rodará y este domingo el fútbol comenzará en Brasilia con el partido entre Brasil y Venezuela apenas un año y un día después de lo previsto por calendario original: de aquel Argentina-Chile en el Monumental habrán pasado 366 días hasta este Brasil-Veneuela en el Mané Garrincha.

De aquel plan original también se bajaron los dos ‘invitados especiales’ como Qatar y Australia para generar una primera gran modificación en el fixture.

Bolivia y Venezuela fueron las primeras delegaciones en desembarcar en Brasil para un torneo que tendrá las diez selecciones sudamericanas repartidas en dos grupos:en el A estará Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay; y el B, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.

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