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Los secretos de su dura experiencia: Así vivió Heung-Min Son su entrenamiento militar

El futbolista surcoreano habló por primera vez de lo que debió atravesar para cumplir con la obligación que le impone el gobierno de su país a los hombres de su edad

Heung Min-Son habló sobre su entrenamiento militar(EFE)

Heung Min-Son habló sobre su entrenamiento militar | EFE

Cuando se conoció, la noticia causó conmoción en el mundo del fútbol. Sucede que muchos creían que Heung Min-Son (27) había conseguido, a través de la medalla dorada en los Juegos Asiáticos de 2018, zafarse de uno de los mandatos más duros del gobierno de su país, Corea del Sur: atravesar varias semanas de duro entrenamiento militar, algo que todos los hombres surcoreanos deben hacer antes de cumplir los 28. Pero resultó que Son también debía hacerlo. Sólo una medalla olímpica lo hubiera eximido.

El 16 de febrero pasado, en un encuentro ante el Aston Villa en el que se convirtió en el primer futbolista de origen asiático en anotar 50 goles en la Premier, también sufrió una dura lesión: un brazo fracturado que lo mantuvo fuera de acción incluso hasta el 13 de marzo, cuando se confirmó que la temporada futbolística se detendría por el avance del coronavirus. Ante esta suspensión, el 6 de abril su representante confirmó que Son se presentaría el 20 de ese mes para completar su servicio militar.

Pasaron tres duras semanas de las que, fiel al secreto con el que se manejan las autoridades surcoreanas, apenas se conocieron un par de fotos autorizadas por el gobierno. Ahora Heung-Min Son regresó a Inglaterra para reencontrarse con sus compañeros del Tottenham y volver a los entrenamientos en busca del reinicio de la temporada de la Premier y de algo de normalidad. Fue en ese contexto que le dio una entrevista exclusiva al sitio web del club en la que contó algunos detalles de su conscripción.

"Fueron tres meses muy duros", afirmó, agregando a su tiempo de entrenamiento el que debió pasar recuperándose de su lesión. "Cuando fuimos al hospital y vi los rayos X no lo podía creer, porque seguí jugando. Pero se pasaron muy rápido, también hice el servicio militar y le agradezco al club por dejarme ir". Respecto a sus tres semanas en la isla de Jeju, donde los soldados realizan sus prácticas, comentó que "fue una buena experiencia, no puedo contar todo lo que hice pero lo disfruté bastante".

"Mis compañeros tenían muy buena onda", continuó Son, "y aunque fueron tres semanas muy duras y bastante largas traté de pasarla bien". "El primer día fue raro porque no nos conocíamos, pero nos hicimos amigos muy rápido: éramos diez personas todo el día juntos, en un pequeño cuarto, trabajando lado a lado y ayudándonos, así que fue fantástico". También contó que su status de estrella local le jugó una mala pasada: "al principio no me hablaban pero al segundo día ya me hacían chistes de fútbol".

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